El candidato de la UDESO habló de una sensación de injusticia y una presunción de ilegitimidad para el gobernante.
¿Es llamativo que siete de las ocho urnas hayan tenido errores?
-Nosotros no desconfiamos del Juzgado Electoral de Blanco, ni del conteo. Lo que es llamativo es que surjan esos temas, y además esas urnas fueron elegidas por la Cámara Nacional Electoral. Si tenía la Cámara tanta dudas de cómo votaron los albertinos tenía dos opciones para ser justa: abrir las veintiocho urnas o que se vote de nuevo, hubiera sido lo más legítimo, lo más acertado, y nos estaríamos empantanados en este tema. Cuando se toman decisiones arbitrarias es muy posible que el resultado sea también arbitrario. Si uno habla con los presidentes de mesa nos van a decir que contaron hasta el cansancio las boletas, que los controlaron los fiscales y que había fiscales generales de cada partido controlando esas pilas de boletas. Es llamativo que hayan aparecido en siete de ocho mesas algunas boletas distintas a las que realmente contaron los presidentes de mesa, en quienes por supuesto confiamos.
¿Qué línea de acción se consideró con los abogados?
-Los apoderados nos contaron cómo había sido la apertura, en realidad el procedimiento legal está agotado. Eso es lo que ellos nos comentaron. A los apoderados siempre les llamó la atención la decisión de la Cámara Nacional al igual que nosotros, porque las actas estaban prolijas, firmadas por los presidentes de mesa y los fiscales, con una elección tranquila, transparente, sin votos recurridos e impugnados, sin anomalías. La Junta Nacional Electoral había ratificado el escrutinio provisorio que se había contado el 23 de octubre, se seguía manteniendo la ventaja nuestra de 3 votos. Los tres jueces habían rechazado la presentación del Frente de abrir urnas a su arbitrio, cuando después vino la apelación suponíamos que la Cámara Nacional iba a ratificar, siguiendo la jurisprudencia histórica, la resolución de la Junta porque no había motivos para la apertura. Y si la apertura era nada más porque la diferencia era pequeña tenían que abrir todas las urnas o hacer otra elección. Ninguna de estas decisiones se tomó, se eligió ese atajo, los dirigentes del Frente nunca reconocieron el resultado y siempre intentaron buscar atajos, no lo habían conseguido, hasta que influenció el poder en su más alta expresión para lograr esta resolución de la Cámara. Cuando el poder decide lejos de la gente, a veces se puede cambiar lo que la gente decidió.
¿Qué certeza tiene la versión que empezó a circular sobre la renuncia de los concejales electos y los que están en funciones?
-Hoy vamos a mantener una reunión en la sede del partido en la que vamos a informar a la militancia sobre lo que pasó y de los pasos futuros políticos a seguir. Seguramente como partido político y como militantes tendremos una respuesta política a esta situación, dentro de la convivencia, y de la paz, pero con contundencia. Hasta ahora fueron nada más que charlas, lo vamos a definir entre todos. Hasta ahora fueron nada más que rumores, siempre una decisión de este tipo hay que pensarla como corresponde. Obviamente nosotros le decimos a la población que los concejales son legítimos, los de los dos espacios, la presunción que va a quedar, el manto de sospecha que tiene la sociedad sobre la decisión final va a pesar sobre el Departamento Ejecutivo.
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