En el vaivén de su irregularidad, Deportivo Morón va alternando buenas con malas y en ese contexto otra vez le tocó sufrir. Hacía trece años que no visitaba a Chacarita, fue y se volvió con una dolorosa e inobjetable derrota (1 a 0).
Desconcierta Morón, pasa del éxtasis al tormento sin escalas. Parece que se lleva el mundo por delante pero después termina atropellado. Empezó empatando con Los Andes en el Francisco Urbano y ganando de visitante (después de un año) a San Telmo. Después varió entre buenas actuaciones de local, como con Estudiantes y Defensores (con éste último terminó sufriendo) a flojas producciones fuera de casa, tal el caso de Villa Dálmine y ahora con Chacarita. La derrota con el Funebrero fue sorpresiva por su forma. Tanto tiempo de ansiedad por llegar al clásico se evaporó nada más que en un minuto. Fue lo que tardó Chacarita en ponerse en ventaja con una buena jugada personal de Matías Pisano (el mejor jugador del partido). El volante creativo entró por derecha, con un enganche eludió a Nuñez y definió al primer palo de Migliardi. Morón sintió el golpe y quedó grogui, deambulaba por la cancha mientras Chacarita armaba un monólogo de oportunidades generadas y desperdiciadas a la vez. Fueron muchas, repartidas entre Montenegro, Barrionuevo y Piris, dos veces, siempre con asistencias de Pisano que también tuvo la suya. Los tres últimos se perdieron el gol en una misma jugada en el final de la primera mitad. La impotencia dejó a Morón con uno menos y Juárez se fue expulsado por una falta en la media cancha. La única del Gallo fue una entrada de Ábila por izquierda, la cruzó para Akerman que le pegó muy alto.
La segunda parte fue todavía peor para el visitante, Chacarita acentuó su dominio, Pisano le ponía color a la mañana y manejaba los piolines de los ataques locales que sus compañeros seguían desperdiciando. La visita sólo tuvo una destacada con un tiro libre de Lezcano. En realidad el análisis de Morón pasa por otro lado. Si bien empezó perdiendo desde el arranque y también se quedó con uno menos, nunca reaccionó para intentar contrarrestar el dominio del local. El tan comentado tema de la defensa integrada con tres jugadores o si es conveniente que sean cuatro. Tal vez las dos opciones sean válidas, adaptadas al rival o cuando en ciertos momentos el partido lo requiera. Son opciones. Es difícil encontrar, a la vez, el equilibrio y el resultado cuando juega la pasión. Lo cierto es que el equipo ya demostró que puede, que es capaz, de allí la exigencia. La necesidad y el deseo es edificar una buena campaña, pero sólo con una de cal y otra de arena no alcanza, se hace difícil construir.
Violencia no
En el orden institucional, el pasado viernes el Intendente de Morón, Lic. Lucas Ghi y el Presidente de deportivo Morón, diego Spina, con presencia del Diputado Nacional Martín Sabbatella firmaron un convenio marco de cooperación mutua entre el Municipio y el Club para llevar a cabo acciones concretas contra la violencia de las barrabravas. Entre las primeras medidas más importantes se destaca la instalación de cámaras de seguridad en el estadio, que será monitoreadas desde la Central de emergencias de la comuna. Además se desarrollará una campaña de prevención pública contra la violencia deportiva. Del acto participaron además, el Diputado Provincial Adrián Grana y Liliana García, Vicepresidente de la ONG Salvemos al Fútbol y madre de Daniel García, asesinado el 11 de julio de 1995 en Paysandú luego del partido Argentina – Chile por la Copa América. El Convenio fue firmado en el Teatro Municipal Gregorio de Laferrere y es una iniciativa para ponerse al frente en la lucha para erradicar definitivamente la violencia de las barrabravas, un flagelo que desde hace años sufren los socios y las familias simpatizantes del Club.



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