Gabinete provincial: poner los jugadores en fila

Gabinete provincial: poner los jugadores en fila
La prioridad es la lucha contra la pobreza extrema, el gobierno entiende que no hay dilaciones y que este 2012 debe ser no sólo de proyección, sino, también, de concreciones en ese sentido.
Los que escuchan a Sergio Urribarri pidiendo trabajo en equipo, articulación y despojo de vanidades, a la hora de ejercer acciones de gobierno, dudan por un momento; es un mensaje para los que pertenecían al “viejo gobierno” por algún objetivo no logrado o es la necesidad de “sintonía fina” para que este período, que es suyo en un 100%, sea el de despegue definitivo para una serie de indicadores.

El gabinete provincial, con pocas ausencias, escuchó la ratificación del mensaje del Gobernador el pasado 12 de diciembre. La prioridad es la lucha contra la pobreza extrema, el gobierno entiende que no hay dilaciones y que este 2012 debe ser no sólo de proyección, sino, también, de concreciones en ese sentido.

Escuelas de jornada completa, articulación con universidades, voluntariado, deporte con los clubes como vector, intervención de organizaciones sociales, cultura en sus diversas formas, dan color al ambicioso abanico que se despliega. Por supuesto que allí está el nuevo Ministerio de Educación como vértice de la -¿nueva?- articulación con la Unidad Ejecutora Provincial, el Consejo General de Educación, el Ministerio de Cultura y el de Desarrollo Social, la Secretaría de Deportes, la Dirección de Arquitectura, los CIC y su estructura, por citar lo más visible.

Urribarri se encarga de no dejar margen de duda: “tenemos total apoyo del gobierno nacional, tenemos presupuesto aprobado, tenemos la decisión; por ende no puede haber barreras que impidan cumplir con este objetivo, las condiciones están dadas para lograrlo. Hay que ser audaces, tenemos herramientas y un contexto de país para apuntar bien alto, éste es otro tiempo y con esa cabeza hay que actuar”, fue uno de los puntos altos que dejó la reunión de gabinete en el Salón de los Gobernadores.

El panorama refleja otro buen síntoma de la propuesta de gestión que, quizá, no sale a la superficie; el segundo gobierno de Urribarri tiene hambre de gloria. Sería sencillo –pero peligroso- que la gestión se parara en el 56% de los votos o el 82% de aceptación de la gestión a diciembre de 2011; ambos son reflejo del clima que se vive en la provincia, pero el aburguesamiento de un gobierno está a la vuelta de la esquina; quizás eso explique la diversidad de ministerios y la apertura etárea del gabinete, ya que en la mesa había varios menores de treinta.

Con el horizonte de gestión despejado, surge otro valor que ya mostró sus cartas sobre fin de año: la Legislatura provincial. La primera observación invita a pensar sobre leyes económicas, autorizaciones expresas, el acuerdo para integrantes de un órgano de gobierno, hasta el presupuesto si se quiere.

Sin embargo, las mezquindades políticas de turno dejan su marca, en septiembre de 2011 la Cámara de Diputados aprobó una ley que tenía media sanción en el Senado en agosto de 2010, que autorizaba la donación de un terreno para la construcción de una escuela en el Barrio El Ombú de la ciudad de Colón, otro caso de varios meses se dio para una escuela de Concordia, por citar sólo los más resonantes.

Es decir que, a pesar que se escuchen inflamados discursos sobre “Proyecto” o “Modelo”, no resulta sencillo poner los jugadores en fila cuando hay intereses personales o disputas encubiertas, o no, de poder. Urribarri considera que esta Legislatura aprobará razonablemente las leyes necesarias para llevar adelante el gobierno y materializar en definitiva el proyecto que la gente votó masivamente.

Dos últimos elementos para el análisis y hasta la futurología; uno, la relación con el sector docente y la paradoja de sumarlos al desafío de la construcción conjunta. Hay que bucear en la nueva conducción del gremio más importante para ver quien da el primer paso, Urribarri está dispuesto a dar el suyo: confirmó que asistirá a la primera convocatoria del gobierno al sector docente para las discusiones salariales que se avecinan, la foto futura aspira a ser una imagen de la relación.

El otro: aunque haya algunos de los que estuvieron en la reunión de gabinete pasada que no se percatan del detalle, la iniciativa intacta del gobierno y el vocablo “mi último mandato” están en el imaginario de varios asistentes al convite que aspiran – legítimamente – a la herencia de un proceso virtuoso que por ahora se visualiza en la figura del Gobernador; hay quienes quisieran adelantar la hora y hay otros que prefieren escuchar el bolero de Roberto Cantoral, aquél que dice “reloj no marques las horas”.

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