Hugo Matzkin, quien reemplazará a Carlos Paggi en la conducción de la fuerza, tiene fuertes vínculos con nuestra ciudad, especialmente a partir de su decisiva actuación en el Caso Chaín y la captura del autor intelectual del hecho.
Al mismo tiempo, también quedó confirmado que Matzkin ejercerá su cargo junto a dos subsecretarios, que tendrán a su cargo el estrecho seguimiento del accionar diario de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. La primera de esas dependencias ya está creada: es la subsecretaría de Política Criminal, a cargo de la cual seguirá César Alvarracín. Con todo, el área será jerarquizada con la incorporación de tareas de investigación, lucha contra el narcotráfico y policía científica. La subsecretaría de Coordinación Operativa de Seguridad deberá ser creada, y para ocupar ese cargo suena el nombre del actual director Provincial de Seguridad Vial, Emiliano Baloira. Matzkin, quien hasta ahora se desempeñó como Superintendente de Coordinación Operativa, mantiene buen diálogo con el ex ministro León Arslanián, uno de los principales asesores de la ministra nacional, Nilda Garré. Tras ciertos tironeos con el gobierno nacional por la política de seguridad en la Provincia, la designación de Matzkin puede ser leída como un gesto a la Casa Rosada.
La relación del fututo jefe de la bonaerense con nuestra ciudad se apoya en la participación decisiva de Matzkin en dos casos resonantes. El primero es el Caso Chaín, cuando en 2005 Matzkin posibilitó su captura cuando éste se encontraba prófugo de la justicia. A partir de ese caso, Matzkin trabó una gran amistad con Roberto Almeida -viudo de Ana María Domínguez, ex mujer de Chaín, a quien el médico forense mandó a matar-. Este lazo se intensificó al punto de que Matzkin se convirtió en padrino de una de las hijas de Almeida. Desde entonces Almeida, en calidad de víctima de femicidio, es un colaborador ocasional de la policía en este tipo de casos. Por otra parte, a pesar de haber fijado su residencia en otro distrito de la provincia, el viudo de Ana María Domínguez se reunió con Oscar Luciani para ponerse a disposición y ofrecerle su ayuda. Teniendo en cuenta la relación de Almeida con el futuro jefe de la fuerza, este vínculo podría serle de utilidad al intendente electo, quien hasta la fecha no se ha reunido con las autoridades policiales locales.
El segundo fue el relacionado con el autosecuestro fingido por Amelia Mariana Rodríguez, quien contrató a tres malvivientes para fingir su captura, sacarle dinero a su marido y quedarse con la tenencia de su hija de 14 años. En esa ocasión, el entonces superintendente en Función Judicial y Evaluación para la Prevención del Delito, había afirmado que se trataba "de una problemática que las autoridades registran desde hace varias semanas. Tenemos un alto porcentaje de llamadas y denuncias por secuestros extorsivos, que acaban siendo autosecuestros, y cuyo fin es resolver o dirimir problemas familiares, conyugales, amenazar o vengarse con la pareja".





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