Gustavo Andrada tenía 19 años y jugaba en Independiente Rivadavia. El lunes protagonizó un accidente de auto que terminó con su vida.
Tenía 19 años, era robusto y medía 1,86. Buenas condiciones para un cinco aguerrido. Su madre, Silvia Sandra Torres de Andrada, dice que "tenía todo el cuerpo de un deportista". Ayer a las 9:30 lo despidió en el Cementerio de la Paz de Villa Mercedes.
Gustavo murió el lunes, cuando el auto en el que iba en el asiento trasero, del lado del acompañante, chocó con un árbol en Luján, Mendoza.
En la actualidad jugaba en la reserva del club Independiente Rivadavia. Antes, había probado un año en Newell's de Rosario y después estuvo dos años en las inferiores de Godoy Cruz Antonio Tomba. Del "Tomba" son los otros tres chicos que iban con él el lunes a las 20:30 en un Peugeot 206.
"Gustavo fue el más golpeado, la puerta del lado donde iba él fue arrancada por el choque, aunque él quedó dentro del auto", contó su madre.
Un día antes Gustavo se había dado un gusto: ver en Mendoza el partido de la primera de su ex club con el club de sus amores, Boca Juniors.
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