La operación fue de US$ 3 mil millones. Conservará el nombre de United.
Este acuerdo, accionario en un ciento por ciento, creará un gigante norteamericano costa a costa con una presencia de liderazgo en los principales mercados locales, incluidos Nueva York, Chicago y Los Angeles, además de una red extendida a Asia, Latinoamérica y Europa.
La fusión se completó en tres semanas nada más, un tiempo sorprendentemente corto, y dará a las aerolíneas la posibilidad de contrarrestar la presencia de rivales que cobran muy poco en EE.UU. y hacerse cargo también de vuelos en el extranjero. United compra Continental y la empresa fusionada conservará el nombre United y tendrá su sede en Chicago. Mantendrá de todos modos el logo, colores y distintivos característicos de Continental además de conservar también una fuerte presencia en Houston.
Jeffery Smisek, principal ejecutivo de Continental, es quien manejará la empresa. De completarse la fusión, la aerolínea reemplazará a Delta Air Lines como principal transportista.
El acuerdo debe sortear aún varios obstáculos importantes. Las aerolíneas deben recibir la aprobación de la división anti monopolios del Departamento de Justicia norteamericano, todo un desafío teniendo en cuenta el ímpetu regulatorio de Washington.
La fusión necesita también el apoyo de los sindicatos, cuya oposición a las fusiones en el pasado deshizo muchos de los ahorros propuestos.
La nueva compañía contará con 10 centros de cabotaje y atenderá a más de 144 millones de pasajeros en 59 países. Smisek indicó que no anticipaba problemas con las regulaciones anti monopólicas ya que las empresas tienen pocas rutas internas que se superpongan y no compiten a nivel internacional.
A través de la Star Alliance, United y Continental ya cooperan en rutas internacionales y cuentan con inmunidad en materia de regulaciones anti monopólicas en vuelos transatlánticos.
En una declaración que incluyeron en un nuevo Sitio Web, ambas aerolíneas aclararon que la fusión tendrá efectos "mínimos" para sus empleados y que las reducciones de personal serán básicamente el resultado de "programas de jubilación o retiro voluntario".
Los sindicatos que representan a los pilotos de United y Continental declararon ayer que esperan una integración "justa y equitativa" entre ambos grupos y amenazaron con oponerse a la fusión si no se llega a un nuevo acuerdo de negociación colectiva.
Para los consumidores, la fusión resultará eventualmente en un aumento de precios.
Aún con los fuertes recortes introducidos en los últimos dos años, las aerolíneas siguen perdiendo dinero.
Pero con la recuperación de la economía y la mejora en el tráfico de pasajeros, la industria se encuentra más saludable hoy y tiene más efectivo y menos deuda.
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