Un vecino del Municipio que gestiona Walter Battistella se acercó a la compañía de servicio de agua para realizar un reclamo. Pero tras una discusión, el hombre agredió a las empleadas. Arrojó sillas, monitores y amenazó con "prender fuego todo". Autoridades de la sucursal y del gremio repudiaron el ataque. Horas más tarde, el agresor volvió al lugar pero huyó al advertir la presencia de la prensa.
Al parecer, el episodio aconteció cuando el individuo realizaba un reclamo por el cobro de un exceso de consumo. Según Miguel Disipio, Jefe de la sucursal de ABSA en 9 de Julio, el hombre había llegado con buena predisposición para reclamar por un aumento en su factura, en virtud de una pérdida de agua. Pero a pesar de que la empresa estaba evaluando reconocer el importe, Disipio explicó que "el usuario reacconó intempestivamente feroz hacia las chicas que lo estaban atendiendo".
"Primero arrojó una silla, que no impactó en la empleada pero rompió el vidrio de una ventana. Luego se dirigió al escritorio de la otra empleada, tomó el monitor de la computadora y se lo arrojó", explicó el titular de la sede quién precisó que al estar conectado con cables, el aparato cayó al suelo y no llegó a impactar en la mujer. Antes de retirarse, el usuario amenazó a todo el personal al manifestar: "Voy a prender fuego todo".
En declaraciones realizadas al medio local El 9 de Julio, Omar Botei, Secretario gremial del Sindicato de Obras Sanitarias de la Provincia de Buenos Aires, repudió los ataques de violencia hacia los trabajadores de la oficina.
A pesar de los desmanes, el sujeto volvió a la sucursal de ABSA pocas horas después de protagonizar el ataque pero al advertir la presencia de los medios de prensa, huyó raudamente, negando ser la persona aludida. Algunos aseguran que el hombre que vivió un día de furia, había regresado para cumplir sus amenazas.

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