Infructuosos fueron ayer los intentos para contactar al titular de la cartera educativa, Orlando Macció, para conocer el punto de vista sobre el día sin clases en la Provincia. Prefirieron el silencio absoluto. En tanto, el legislador Portela afirmó que es un llamado de atención para el Gobierno nacional.
"Es una medida que nos ligamos de arriba", dijo un allegado a la casa ubicada por la calle La Rioja, sede del Ministerio educativo.
Esa misma fuente fue más allá y comentó a EL LIBERTADOR que "se decidió por el silencio absoluto" y contextualizó: "Esta medida es consecuencia de un conflicto no resuelto entre los gremios y la Nación y que nosotros (por el Gobierno de Corrientes) nos tenemos que bancar".
Ayer se cumplió el paro a nivel país dispuesto por las entidades gremiales que representan a los docentes y tuvo un acatamiento importante de acuerdo a las cifras que brindaron los nucleamientos sindicales de la provincia.
A pesar del "silencio stampa" -frase que popularizara Alfio Basile, actual técnico de Racing de Avellaneda- decidido por el gabinete de Educación, ayer se insistió en repetir y dejar en claro que la decisión del Gobierno de Corrientes acerca de la inasistencia de los trabajadores de la educación a sus respectivos lugares de trabajo es descontar los días no trabajados, "día que no se trabaja no se cobra", expresaron las fuentes consultadas a este medio.
Sobre este tema, el diputado nacional de la UCR Agustín Portela, manifestó: "Tiene que ver con el humor de la sociedad ante un discurso presidencial, que no se condice con la realidad que se vive día a día y que fue altamente agresivo para con los educadores".
"La presidenta Cristina Fernández muestra una realidad virtual, que la gente no ve en la calle. En la calle se ve la inflación, la inseguridad, la deficiencia en los servicios", enfatizó Portela y remarcó que "el Estado nacional está recibiendo un llamado de atención".


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