Funcionarios no aportan al PJ y hay bronca

El intendente Luis Larrañaga está consiguiendo lo que Rubén Marín, y otros referentes del peronismo provincial no lograron: unir al justicialismo. En realidad lo que el inefable jefe comunal está logrando es unir a todas las facciones, pero en su contra.
¿Por qué? Él mismo y sus más de 80 funcionarios -desconociendo lo que marca la carta orgánica del justicialismo provincial- siguen sin aportar al partido, desde el día que asumió, el 5% de los sueldos que perciben.

Se sabe que con esos fondos -que algunos a vuelo de pájaro calculan entre 40 y 50 mil pesos- se financia la actividad del partido, y se afrontan las instancias preelectorales. Los funcionarios provinciales -la mayoría viene de la gestión anterior del jorgismo- sí aportan el diezmo sin ninguna clase de problemas, pero Larrañaga y los suyos hacen oídos sordos.

Lo que es peor, argumentan lo que lo vienen mirando -no precisamente con buenos ojos-, es que el bioquímico habría notificado a sus burócratas que deben aportar un 3% de los salarios para una suerte de caja "municipal".

Lejos de todos.

¿Qué buscaría Larrañaga? Todo indica que intenta prescindir del vernismo y del marinismo, y que "aguanta" estar vinculado al "jorgismo" -si es que hay una corriente que pueda ser denominada de esa manera- por una cuestión elemental: necesita de los fondos de Provincia para administrar el municipio. Naturalmente en esos sectores ya no tiene aliados, porque a los vernistas que lo acompañaron en la campaña electoral -en la que al final, tanto en la interna como en la general, se impuso exiguamente- ni siquiera les atiende el teléfono. Ni Juan Ramón Garay ni Sergio Ziliotto -titular del Consejo de Unidades Básicas de Santa Rosa-, que aún con una estructura no demasiado importante lo acompañaron para poder llegar a la Municipalidad, consiguen ser atendidos por el intendente.

Es más, Larrañaga ni siquiera parece recordar -o no le interesa hacerlo- que fue Carlos Verna el primero que lo llamó cuando una supuesta encuesta lo daba bien posicionado en Santa Rosa.

Con Marín tuvo un cruce apenas se impuso en la interna a Jorge Lezcano, y la relación es inexistente. Por otra parte los de Nuevo Espacio Peronista, de Roberto Robledo, tampoco tienen buenas migas con el intendente. Ni siquiera un nombre le dejó poner en el Concejo Deliberante a Lili Robledo, la edil hija del diputado nacional y dirigente de la Uocra. Por otra parte desde La Cámpora también muestran sus disidencias: "Nos ofreció una subdirección hace algún tiempo y le dijimos que no. No tenemos nada que ver con él", advierten mientras se muestran conocedores que -más allá de cualquier discurso- Larrañaga y los suyos nada tienen que ver con el kirchnerismo.

Plazo y posibles sanciones.

"Estamos buscando alternativas para que revea lo que está haciendo", dicen desde el Consejo de Unidades Básicas, y especulan con que como ha hecho con otras decisiones "firmes" que pareció tener termine dando el brazo a torcer. Le dieron algunos días de plazo porque no quieren por ahora pensar en sanciones.

No obstante si persistieran en la actitud de no aportar Larrañaga y los suyos se exponen incluso a la desafiliación, y ya hay quienes hablan de la posibilidad de pasar la cuestión al Tribunal de Disciplina del partido. "Esperábamos un gesto de reciprocidad, porque trabajamos para que ganara, y aunque no nos tuvo en cuenta para cargos pensábamos que de alguna manera se estaba con un peronismo en calma. Pero esto que está haciendo es una barbaridad, es un incumplimiento de la carta orgánica y es grave", dicen los más enojados, que no son pocos.

¿Luis 2015?

Los que lo critican dentro del PJ son cada vez más, pero cada vez se asombran menos. Creen que el intendente en vez de ponerse a gobernar "en serio" ya está pensando en 2015, y la posibilidad de una candidatura a gobernador, habida cuenta que Jorge, ni Marín, ni el propio Verna -creen los "municipales"- serán postulantes para entonces.

"Va demasiado rápido este muchacho, y además no está haciendo las cosas bien, así que es probable que tenga muchos problemas. Muchos...", dicen enigmáticos desde el partido.

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