A raíz de la confesión de una persona, que está relacionada con el delincuente contactado para hacer el ‘trabajo’, pudo saberse además que el Gobierno municipal de Coronel Suarez tendría intervenidos entre doce y quince teléfonos, entre los cuales estarían los de dos periodistas y el Director de un diario.
Sabido es que el compromiso con la verdad y la objetividad periodística que desde su fundación ostenta este medio de comunicación ha molestado, en forma sistemática, a las autoridades de turno, pero mucho más y con menos comprensión y paciencia por Ricardo Moccero y muchos de los funcionarios que han pasado a lo largo de los últimos 16 años por su Gabinete.
Pero nunca se ha evidenciado tanto como en los últimos meses, a partir del legítimo triunfo electoral del pasado mes de octubre, considerando que el haber obtenido más de la mitad de los votos lo convierte al Jefe comunal y sus funcionarios en los únicos dueños de la verdad y que todo aquel que se atreva a cuestionar, poner en dudas o rebatir una acción o idea de gobierno se convierte automáticamente en un enemigo.
En ese marco, los últimos acontecimientos que son de estado público y el hecho de haber encabezado desde las páginas de Nuevo Día una campaña para que Inspección Municipal realice controles de alcohol en sangre a la salida de boliches bailables y confiterías, a partir del fallecimiento de un joven suarense en inmediaciones de la denominada Rotonda del Cementerio, ha generado cuestiones que no deseábamos y menos aún creíamos tener que soportar.
Si bien hasta el momento nada se había dicho, pero los comentarios nos llegaban, el jueves por la tarde tuvimos el detonante para radicar la denuncia penal. Resulta que ese día se hace presente una persona, que por el momento nos reservamos su nombre por cuestiones lógicas, y en una reunión con el periodista Javier Díaz le manifiesta que Santiago Favre había hecho el pago de la mitad del dinero que un conocido delincuente de la ciudad le había pedido para que le de una ‘paliza’ amedrentadora. En textuales palabras dijo que le había pagado para “que lo cague a palos a un tal Díaz del diario”.
Ante esta circunstancia, consultado con el director de Nuevo Día, Eduardo Minich, se decide radicar la correspondiente denuncia, para dejar en claro que si llega a sucederle algo al periodista se hace totalmente responsable al funcionario municipal.
La denuncia textualmente expresa que “en el día de ayer (por el jueves), siendo las 18:20, se hace presente una persona en la Redacción del diario y mantuvo una entrevista con el denunciante (Javier Díaz), en la cual le manifiesta que Santiago Favre, quien cumple funciones en el Gabinete del intendente Ricardo Moccero, le había entregado la mitad del dinero acordado a una persona (conocido delincuente de Suárez), para que lo cague a palos a un tal Díaz del diario, que después de realizado el encargo le entregaría la otra parte. Que esta misma persona responde que desde el municipio tienen intervenidos entre doce y quince teléfonos, entre los cuales están el del denunciante, el del periodista Jorge Piaggio y Eduardo Minich, todos pertenecientes a la empresa periodística”.
En otra parte de la denuncia se expresa que “el denunciante manifiesta que terceras personas le indicaron que en distintas reuniones o encuentros Santiago Favre había manifestado una enemistad y hasta odio para con su persona a partir de diferentes notas periodísticas publicadas en diario Nuevo Día, relacionadas con un accidente de tránsito protagonizado por su hijo del cual resultó fallecido un joven suarense y donde la causa estaría en un dosaje alcohólico muy alto del hijo del funcionario”.
Por último, el periodista Javier Díaz solicita en el acto “un perímetro de acercamiento hacia su persona por parte de Santiago Favre y lo hace responsable de cualquier agresión que sufra a partir de la denuncia”.

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