Ya funciona el Registro de Tumores en el Santamarina

Compendia los casos que se detectan o atienden en ese hospital, para crear una base de datos geo-referenciada de esas patologías en el municipio. En una segunda etapa, permitirá el seguimiento en cualquier entidad del sistema sanitario nacional.
Las historias clínicas de los pacientes oncológicos de Esteban Echeverría ya son monitoreadas por el Instituto Nacional del Cáncer (INC), además del centro de salud de cabecera, el Policlínico Sofía Santamarina, en Monte Grande. Es que a partir de la reciente reglamentación de la ordenanza que fija la creación del Registro de Tumores de Esteban Echeverría, los casos son incorporados a una base de datos nacional para crear políticas públicas preventivas para esas afecciones, sin desligarlas de su contexto geográfico de declaración.

La prevención es la necesidad que está detrás de esas cifras. Se trata de conocer la “prevalencia”, es decir, la cantidad de personas que conviven con un tumor -ya sea maligno o benigno- y la “incidencia”, la aparición de nuevas patologías en un período de tiempo determinado.

“Cuando se hablaba de cifras estadísticas sobre prevalencia de cáncer, se citaban los registros médicos de Europa o Estados Unidos”, recuerda a LA TERCERA el patólogo echeverriano Néstor Lucatelli, autor del primer instrumento de este tipo que es creado en la zona de influencia de la Cuenca Matanza Riachuelo. La actualidad es paradojal: hoy es Latinoamérica la que tomó la posta en los desarrollos de referencia sanitaria.

La tabulación de historias clínicas permitirá concebir “qué cánceres tenemos (en el distrito) y en relación a qué”, pormenorizó el oncólogo, que fue oficializado al frente de la iniciativa que impulsó. Tanto el INC como la secretaría de Salud local contarán con las planillas específicas que utilizará el compendio, cuya interpretación servirá de base para nuevas políticas municipales y nacionales específicas.

En una segunda instancia -que estimaron, se concretará en meses-, esta misma lógica convertirá al registro georeferencial del Santamarina en “poblacional”, lo que significa que extenderá su alcance a todo el sistema de salud nacional. Así, un paciente que fue derivado de una unidad sanitaria barrial para una biopsia en el centro de salud de la cabecera municipal, seguirá siendo observado aunque se trate en una clínica privada o un consultorio particular.

Según explicó Luctelli, la inclusión de los pacientes es automática, es decir, que no implica tarea alguna de su parte. Cada médico que lo atienda registrará en una planilla particular las novedades.

La iniciativa de Registro tiene antecedentes desde 2005, cuando surgió a partir de la aparición frecuente de casos de cánceres similares en zonas del distrito, vinculadas a factores epidémicos. Entre los más comunes, se cuentan los ambientales, alimenticios o derivados de los hábitos comunitarios, como el stress en el caso de las urbes más populosas.

El instrumento fue presentado el viernes, en el flamante Polo Judicial por el titular del registro, el secretario de Salud comunal, Mariano Althabe, y el concejal oficialista Antonio Cariati, que acompañó el trabajo de Lucatelli. La presencia del funcionario del gabinete municipal se debe a que la construcción de las nuevas políticas se realizará en forma multidisciplinaria con otras áreas locales, como Epidemiología, Ecología y Medio Ambiente, y Atención Primaria.

“Este es el comienzo hacia un registro interrelacional con otros distritos, en busca de mejorar la calidad de vida que garantice los derechos”, declaró entonces Lucatelli. Por su parte, Althabe aclaró que el registro no es una “meta” sino una herramienta para el “mapeo de la situación”.

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