La actividad de los aviones fumigadores comenzaría entre miércoles y jueves. Si el clima lo permitiera los trabajos estarían terminados en 10 días. Ya se efectuaron trabajos intensivos con fumigación terrestre sobre 635 hectáreas "con focos de nacimientos muy grandes".
Sobre un total de 108 puntos relevados en la zona rural se demarcaron cinco zonas a cubrir durante los próximos días, donde se registraron desoves menores a los de campañas anteriores. Sin embargo, los trabajos más intensivos ya fueron realizados sobre un total de casi 700 hectáreas, donde se efectuó pulverización terrestre, una modalidad a emplear de aquí en más. Se alertó que la sequía y las altas temperaturas como las actuales pueden favorecen una mayor dispersión de los insectos.
Según aseguró ayer el ingeniero agrónomo Hugo Santonja a EL POPULAR Medios, "este miércoles, o a más tardar el jueves, vamos a comenzar con la pulverización para combatir esta plaga". Esta actividad "se va a efectuar con los fondos recuperados de los fondos rotatorios".
De todos modos, "una parte de la campaña ya ha comenzado, puesto que se ha hecho una fumigación intensiva sobre 635 hectáreas, en varios lugares sobre una franja paralela a la ruta 226 vieja donde había focos de nacimientos muy grandes, aunque se trata de zonas aisladas", señaló.
Santonja creyó conveniente aclarar que "este trabajo tuvo una particularidad porque para completarlo se utilizó fumigación terrestre, que permite una aplicación más intensiva, y la idea era avanzar en cuanto a este tipo de equipos, ya que es una modalidad que teníamos pensado comenzar a utilizar desde la Comisión".
Zonas
Para la presente campaña, "en cuanto a la fumigación aérea se han dispuesto cinco zonas" ya delimitadas. Aunque los mapas se darían a conocer durante la jornada de hoy, adelantó que "hay una zona muy amplia que abarca prácticamente 19.000 hectáreas por ruta 226 hacia Laprida. Otra zona, de unas 2.000 hectáreas, es la que está recostada sobre el Partido de Tapalqué, donde hubo focos grandes de nacimientos".
La tercera zona es "el denominado Triángulo de Miñana, recostado sobre el Partido de Azul, que arranca desde Colonia Hinojo, con suelos bajos dedicados a la ganadería". Y hay otras dos zonas "en el sector que va desde Rocha hacia Iturregui. Una con mayor densidad de población, mientras que en la otra hay tucuras pero sin ser una amenaza"; en ambas se va a realizar una fumigación en franjas para abarcar una mayor superficie.
Asimismo, ya se diagramó el esquema de trabajo. Está previsto que la desinfección se inicie "en la zona de ruta 226 hacia Laprida, luego en la zona de Tapalqué, después en Miñana y por último se atacarán las dos ubicadas entre Rocha e Iturregui", dijo Santonja.
El ingeniero agrónomo sostuvo que en nuestro Partido existen "zonas endémicas de tucura en la zona de Miñana lindera con el Partido de Azul, en la zona de Espigas y en el sector limítrofe con los Partidos de Benito Juárez, Laprida y La Madrid", para hacer luego una salvedad: "En nuestro Partido se ha detectado muy baja densidad de desove, pero en cambio en otros Partidos vecinos la densidad es altísima".
Así, consideró que los trabajos por comenzar esta semana atacarán los focos existentes en el Partido de Olavarría, pero a partir de esos datos "las invasiones de tucura podrían producirse más adelante". Por esa razón, destacó que "es importante que los productores entiendan que por un lado hacemos las tareas de prevención, pero también es muy probable que las tucuras, que no respetan la división política, vayan a pasar de otros Partidos al nuestro en función de la disponibilidad de alimentos que encuentren. Entonces es posible que se produzcan reclamos del tipo 'en mi campo no fumigaron y ahora está infectado de tucuras' ".
Previsiones
Santonja recordó que en principio "las tareas se retomaron desde el mes de julio con la recolección y el muestreo en todo el ámbito del Partido de Olavarría". Esta actividad le permitió inferir que "en general se han encontrado desoves en una densidad menor en relación con campañas anteriores". Para alcanzar una comprensión acabada de la magnitud de la plaga, "en total se tomaron muestras en 108 lugares y sobre esa base se determinaron las zonas terrestres a cubrir".
Ya fue estipulado que, "como en la campaña pasada, se utilizarán tres aviones". En esta oportunidad, en vista de la superficie a cubrir, se estima que "el plazo de ejecución es de 10 días pero como siempre vamos a depender de las condiciones climáticas, debido a la incidencia del viento y de las altas temperaturas. En el caso del viento porque el producto aplicado es muy volátil y podría depositarse en otras zonas; y si hay altas temperaturas, por esa misma condición, no alcanzaría a llegar al suelo".
Como es habitual, se hará un seguimiento pormenorizado para que no haya desviaciones de los objetivos propuestos para la presente campaña. "En las zonas de trabajo va a estar el equipo técnico, controlando que las dosis aplicadas sean las correctas; también tienen la autoridad para determinar si las condiciones climáticas son las apropiadas para que salgan los aviones o no; pueden efectuar reclamos en caso de ser necesario; y también harán una verificación final de las áreas tratadas".
A modo de conclusión, Santonja estimó que las condiciones climáticas actuales benefician el desarrollo de la plaga más que en años anteriores, dado que "la sequía normalmente favorece los efectos negativos de la tucura debido a que se produce una mayor dispersión de la plaga". Estos depredadores nacen "en zonas de barros blandos y luego se dispersan por todo el Partido".
En condiciones normales, estos insectos dañinos "en principio se alimentan de hojas verdes, tiernas, como por ejemplo los cardos". Esa vegetación se vuelve cada vez menos abundante en los períodos de sequía y a partir de ese momento se producen los daños más temidos por los productores, porque "cuando desaparece eso verde que es su alimento natural empiezan a avanzar sobre los cultivos, como sorgo, soja o los verdeos de verano", finalizó.
Comentá la nota