"A los fumadores nos tratan como delincuentes"

El Concejo Deliberante de Winifreda aprobó por unanimidad una ordenanza que promueve ambientes libres de humo. Una edila oficialista reconoció ser adicta al tabaco e igualmente le dio el visto bueno a la nueva normativa, pero hizo un polémico planteo a tal punto que pronunció la palabra "discriminación" y afirmó: "A los fumadores nos tratan como si fuéramos delincuentes".
La iniciativa de proteger a las personas no fumadoras de los efectos nocivos de la nicotina y el alquitrán provino de la intendenta Berta Herlein, quien paradójicamente es fumadora. La jefa comunal consideró que el tabaquismo activo es un problema que registra altas tasas de mortalidad y gastos para el sistema de salud, mientras que el pasivo es alarmante teniendo en cuenta que la exposición al humo ambiental aumenta el riesgo de contraer enfermedades en personas no adictas al cigarrillo.

El proyecto original tuvo una modificación: se reemplazaron las palabras "quedará prohibido" por "no estará permitido". Por eso, el artículo 1 expresa: "No estará permitido el consumo de tabaco en todos los espacios cerrados de uso colectivo, ubicados en el ejido la municipalidad".

Promulgación.

La norma entrará en vigencia con carácter obligatorio 60 días después de ser promulgada por el departamento Ejecutivo.

Cuando eso ocurra no se podrá fumar en establecimientos asistenciales y educacionales públicos y privados, en locales donde se manipulan, almacenan y preparan alimentos, en vehículos urbanos de pasajeros como remises, transportes escolares, unidades sanitarias, en locales de espectáculos y durante las actividades deportivas, culturales y sociales que se realicen en ambientes cerrados.

Tampoco se podrá consumir cigarrillos en bares, restaurantes, pubs, confiterías bailables, comercios o dependencias en general que tengan o no atención al público, hoteles, cibers, entre otros.

Desaparecen los espacios reservados para fumadores. Este punto quedó redactado así: "No se admitirá la habilitación de zonas específicas destinadas para fumar dentro de los precedentemente espacios cerrados, sean del sector público o privado, con acceso y/o atención de personas".

Además, quedará prohibida la venta de cigarrillos sueltos en los comercios locales y no se podrá hacer publicidad del consumo de tabaco por los medios masivos de comunicación ni siquiera en el exterior de los comercios.

El vecino que se encontrase en un lugar público o privado y se sintiera afectado por la acción del humo del cigarrillo pitado por un semejante podrá requerir en salvaguarda de su salud la intervención del responsable del comercio.

Discriminación.

La edila Silvia Benito (Frepam) reveló que fue ella la que insistió para que se extrajera del texto original la palabra prohibición. Luego expresó: "Esta ordenanza no respeta a las personas que tienen esta enfermedad (tabaquismo) sino que las discrimina. Habla de respetar a las personas no fumadoras, pero yo como fumadora siempre las respeto".

Y agregó: "Diariamente vemos en los noticieros la cantidad de muertes que hay en las rutas y no justamente porque los conductores estén bajo los efectos del tabaquismo sino de sustancias alcohólicas, que no están prohibidas. Siempre se utiliza la palabra prohibición como si fuéramos delincuentes".

"Esa palabra no debe exigirse sino pedirle a una persona que no fume o agradecerle por no hacerlo. En los boliches no se venden cigarrillos porque el dueño necesita diez atados para tener una ganancia, en cambio, con el alcohol obtiene mucho más rédito. Es un negocio netamente comercial y no para salvaguardar vidas", señaló.

Sus pares quedaron estupefactos tras escucharla. La presidenta del CD, Marta Berg (Frepam), le preguntó a Benito si aprobaba la ordenanza y la edil respondió afirmativamente.

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