Con la caída en rápida sucesión de las hojas del almanaque, las fuerzas políticas mayoritarias pusieron en marcha una instancia de necesario y lógico reacomodamiento de piezas y estrategias, a los fines de afrontar los desafíos de un año que si bien no es electoral, no deja de ser exigente, sumamente demandante, para los partidos con responsabilidades ejecutivas y legislativas, ...
No tiene que resultar llamativo entonces, que justicialistas y radicales estén abocados a mantener firme los esfuerzos para apuntalar una gestión de gobierno provincial y un proyecto político nacional, como es el caso del PJ y de pilotear diversas circunstancias en la Cámara de Diputados para consolidar su posicionamiento de principal componente del arco opositor, como es el caso de la UCR.
DOMINIO FELLNERISTA
Inmerso en pleno proceso de normalización, el PJ Distrito Jujuy acaba de robustecer uno de sus postulados rectores: la conducción de Eduardo Alfredo Fellner, ratificado en la Presidencia, revalidando sobrados pergaminos en el ejercicio del para nada sencillo deber de definir el rumbo político del partido gobernante.
Es indiscutible, que los “compañeros” tienen en Fellner a la única figura capaz de aglutinar el respaldo de todo el abanico de líneas de pensamiento interno que nutren la vida del PJ. Poseedor de un valioso y abultado capital electoral, cuenta también con la espalda suficiente para abrir las puertas de cualquier despacho de la Casa Rosada, con llegada directa, inclusive, al escritorio de Cristina.
A su lado, otra figura de peso y con rodaje dentro del partido: Eduardo Huascar Alderete, seguirá ejerciendo la Vicepresidencia, desempeñando un rol clave en la toma de decisiones y en la contención que necesariamente se debe dispensar a las fracciones que alimentan la heterogeneidad que caracteriza al PJ.
También se redireccionó la responsabilidad de Alberto Ortiz en la organicidad del partido. El Intendente de Palpalá, fue llamado a ser artífice del futuro de la relación entre Provincia y municipios, una misión delicada en tiempos que comienzan a despuntar los primeros sondeos para encausar el diálogo por la distribución de recursos.
El resto de las designaciones de Mesa Ejecutiva muestran el reconocimiento a la militancia, como el caso de Ana Alderete en la Secretaría de Gestión Socialla ratificación del posicionamiento de peso de “Los Contadores”, personificado en “Oli” Tentor en el cargo de Tesorero;na mayor expresión del fellnerismo con la presencia de Luis De La Zerda y Patricia Arach, en las secretarías de Enlace con el Ejecutivo y con el Legislativo; por otra parte, las intenciones de reivindicar espacios ante las necesidades de algunos relegados.
LLEGA EL TURNO
DEL CONGRESO
Para hoy a las 15, está convocado el Congreso Provincial del PJ, a los fines de completar el proceso de normalización de sus principales estructuras orgánicas y funcionales. En un clima de entusiastas cuadros movilizados, se suceden las reuniones para posicionar los nombres de quienes ocuparán espacios estratégicos, los que no se pudo definir en comicios internos en junio pasado.
En este contexto, se procederá a elegir autoridades de Mesa Ejecutiva, miembros de Comisión Revisora de Cuentas, de Tribunal de Disciplina, de Junta Electoral, de Cuerpo de Asesores Legales y de Apoderados.
Guillermo Jenefes será ratificado al frente del Congreso. La misma suerte correrán Marcelo Llanos (vicepresidente) y Miguel Angel Morales (secretario general). Diferente es la situación de Carolina Moisés, cuya ficha de afiliación se encuentra suspendida, y en consecuencia será reemplazada en el órgano partidario por otra figura femenina, que podría ser otra legisladora.
La sede de avenida 19 de Abril albergará las deliberaciones que terminarán de encaminar el plan de acción política del justicialismo vernáculo.
CAMBIAR PARA
CONSOLIDAR
Desde el inicio de la gestión partidaria que encabeza Mario Pizarro, la cúpula de la Unión Cívica Radical viene desarrollando un amplio plan de trabajo, buscando unificar al radicalismo, generando un cambio de actitud en los afiliados para recuperar espacios, en procura de constituirse en una alternativa sólida a la fuerza gobernante.
Quedó más que claro que la Convención reciente se orientó a dotar al centenario partido de una mayor participación de su masa de afiliados, lo que evidentemente redundará en un mayor disenso y discusión de las ideas y proyectos, bases propias de toda democracia, y más aún de un partido, que tiene su origen en las ideas participativas.
En esta línea de pensamiento, se consideró como primera necesidad proceder en el replanteo de la organización del gobierno partidario, de la actual división territorial de los comités departamentales, reemplazándolos por los comité que deberán existir por cada uno de los municipios y comisiones municipales, dejándose sin efecto la actual estructura de comités departamentales por departamento o municipios de alta concentración poblacional.
También se destaca, entre otros resultados de suma importancia que dejó la Convención, la creación de sesenta comités, la creación de la Secretaria de la Mujer y del Comité Federal, el cual sesionará con todos los presidentes de los comités municipales.
REPLANTEO RADICAL
A los fines de materializar sus anhelos de una mejor representación y una mayor presencia territorial, el radicalismo pensó en no pocas modificaciones.
Estableció que para ser candidatos a cargos electivos y/o partidarios, los afiliados deberán estar incluidos en el padrón partidario, tener una antigüedad mínima y continua de dos años computada al día del comicios, demostrando además idoneidad y honestidad. Tener al día los aportes. Los afiliados que no tengan el requisitos de antigüedad exigido deberán ser autorizados por los dos tercios de los miembros de los comités provincial o municipal según sea el caso.
Además, prevé que durante el receso de la Convención la Dirección General del Partido, estará a cargo del Comité de la Provincia, el que estará integrado por diecisiete miembros titulares y cinco suplentes, incorporándose además dos delegados por la Juventud, dos por la Organización de Trabajadores Radicales (OTR) y dos por la Franja Morada, con voz y voto.
En otro orden y constituida la provincia en circuito único, los afiliados votarán en forma directa y secreta para la elección de autoridades, mediante el sistema de mayoría y minoría, de un presidente, tres vicepresidentes, un secretario general, cinco secretarios, un tesorero, un protesorero, siete vocales titulares y cinco vocales suplentes. Corresponderá a la minoría, en caso de obtener el 25% o más de los votos válidos emitidos, tres miembros titulares. En caso de obtener el 33% o más de los votos válidos emitidos, cinco miembros titulares.
Las actuales autoridades de los comité departamentales, continuarán ejerciendo sus funciones en el ámbito de su jurisdicción y competencia, integrando el Comité Federal creado por resolución del Comité Provincia, el que coordinará las políticas y acciones de los comités municipales hasta fenecer sus mandatos.
En definitiva, una necesaria actualización concebida para dinamizar a una fuerza política que Jujuy necesita con más presencia.
MAS DEMOCRACIA
La consolidación de la democracia en Jujuy depende, en gran medida, de la posibilidad de restablecer la justicia por los crímenes del pasado. Urge restituir el principio de igualdad ante la ley vulnerada con la impunidad. Se trata de una etapa que debe saldarse en democracia con más democracia, más institucionalidad, más legalidad y en armonía.
Las organizaciones históricas de derechos humanos, fogueadas en la inacción de las instituciones, nunca dejaron de tener confianza en la administración de justicia, que en Jujuy dio un vuelco con la llegada del Dr. Fernando Poviña.
La justicia federal en Jujuy tiene una deuda pendiente con la verdad y la justicia, pero si sobre el trauma que significa para una sociedad afrontar el pasado doloroso, se suma la intolerancia y el conflicto, el camino será más difícil y tortuoso.
Las organizaciones de derechos humanos, por lo que se evidencia de su discurso, están a la altura de las circunstancias. Entienden que los procesos judiciales por delitos de lesa humanidad, dolorosos para los familiares, los sobrevivientes y para la sociedad puesta a recordar un pasado oscuro, requiere un clima que permita a la justicia actuar, que requiere cautela, que requiere movilización ciudadana democrática y sobre todo que requiere ganar la opinión pública y construir una significación social que se referencie en el valor de la justicia para la democracia presente y futura.
Sin embargo, hay quienes se empeñan en provocar el efecto contrario, que cuando la justicia está avanzando en Jujuy (y dio sobradas muestras de esto) innecesariamente abonan el malestar social, generando zozobra, desconcierto, temor y afectando las posibilidades de adhesión a las causas de los derechos humanos, cuya defensa no se puede ejercer atropellando principios básicos de la democracia. Nada de eso ayudará a recorrer el camino de la justicia y el de la reparación histórica que se les adeuda a los familiares y a la sociedad.
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