Fuertes denuncias de un policía contra el Jefe de la Departamental

Un policía envió una carta al intendente José Eseverri acusando al jefe de la Departamental Azul por presuntas irregularidades. Habla de supuestos pagos mensuales que el policía habría hecho al comisario mayor Gustavo Carreiras.
Esta vez, el ex jefe del Destacamento policial de Sierra Chica, el subcomisario Sebastián Ezequiel Guillén, que fue reemplazado por el oficial principal Guillermo Núñez, alega que se decidió a transparentar parte de lo que supuestamente enturbia la institución y le envió una carta al Intendente "utilizando los logos e identificación del destacamento policial", en una denuncia que seguramente marcará un antes y un después en la historia policial olavarriense.

Guillén está mencionado en una denuncia por presuntas irregularidades relacionadas con el cobro de horas Cores "que realizarían efectivos del Destacamento Policial de Sierra Chica. Se mencionaría que todos aquellos uniformados que realizarían 120 horas Cores deberían abonar unos 420 pesos, que se corresponderían con unas 30 horas Cores, al titular de la dependencia serrana", señalaba una nota publicada en EL POPULAR Medios.

En la nota enviada al Intendente, Guillén dice que "muchas personas que comparten buenas costumbres dirán que soy un excelente entendedor de lo que está bien y lo que está mal, pero la otra clase de personas, más precisamente aquellas que están jerárquicamente por encima de mi función y desempeño laboral, ante esta cuestión dirán que soy estúpido y hasta en algunos casos dirán ¿éste no tiene códigos?. Sólo defiendo mi persona y más aún la reputación no sólo mía sino de toda una familia que sufre por los constantes zarandeos y malos tragos que se originan en la faz laboral por ser el jefe de un Elemento Policial".

Luego plantea algunos antecedentes: "me inicié en esta profesión hace unos 17 años, siendo un oficial de policía que siempre trabajó para colaborar y ayudar en todo lo que estuvo a mi alcance. He sido condecorado y premiado en muchas oportunidades por mi desempeño y dedicación. Hoy hay un pueblo que luego de varios años todavía reclama que retorne, ese pueblo es Tapalqué, y quien puede corroborar estos dichos es el propio intendente, Gustavo Cocconi, quien luchó hasta última instancia para que no dejara el lugar, pero ante la intención de progresar y consolidar una carrera con ascensos y progresos decidí llegar a esta localidad de Sierra Chica".

Arguye que "no soy el mejor, ni el súper policía, sólo soy otro funcionario que tenía ganas y esperanzas por y para la Policía, pero quiero expresar mi profundo arrepentimiento de haber caído en esta ciudad tan llena de corrupción que a la actualidad y al ritmo que se lleva está a punto de desmoronarse por completo".

Luego se queja: "somos los menos escuchados, los más perjudicados, los que estamos abajo sosteniendo el barco, los que llenan las arcas pero no para nosotros que seguimos siendo obreros. Yo nunca robé y si me lo hubiesen pedido nunca lo hubiera hecho".

Y agrega que "tengo mis principios, mi ética, y estoy en la vereda correcta", aunque se muestra "cansado desde hace dos años y medio" porque alega que habría tenido que "desembolsar de mi bolsillo la suma de 1.200 pesos para el Jefe Departamental de Azul, comisario mayor Gustavo Carreiras, una suma variable ya que de acuerdo con los continuos cambios de los jefes distritales, uno debe adecuarse".

En ese mismo sentido, asegura que "en mis dos años y medio de este puesto una sola persona se portó como un verdadero señor y fue el comisario Juan Carlos Ortúzar, otra víctima de la falsedad y traición que nos perturba a todos los oficiales nuevos con proyección".

"Todo esto es una cadena, es un tema delicado", continúa en su nota enviada al intendente, José Eseverri. Tras ello acusa al "actual jefe de la comisaría segunda de Olavarría, subcomisario Claudio Ordosgoiti", de ser "un vendedor de humo" y "una persona que a través del servicio de calle de esa seccional" cobraría "coimas por el juego clandestino".

Esta situación se daría porque "su gente" habría ido "al domicilio de quien se conoce como el capitalista de juego (...) en el barrio Jardín, pero nuestro jefe departamental nunca sabe nada de las cosas que se hacen en Olavarría".

Luego le pide "mil disculpas" al Intendente, "por todo lo expuesto. Un oficial de policía al que gente como la que hoy en día nos conduce nos hace bajar los brazos y lo que es peor, cuando reciben somos de los bien atendidos, pero cuando no hay, pasamos a ser números y ni siquiera les importa que uno tenga familia, o lo que es peor, no les importa si las cosas se hacen bien".

"A ese jefe le pedí por mi familia un poco de apoyo y sobre todo compasión, y no la tuvo -agrega el subcomisario Guillén-. Si usted es creyente sabe que es eso, pero otros que prefieren serlo no tienen ni idea de lo que significa".

Además de la nota que le envió a Eseverri con una copia a la entidad vecinal, el jefe del Destacamento de Sierra Chica -y como para completar y agravar su denuncia- adjunta "una copia de una hoja donde constan los nombres de todos los cazadores furtivos que por pagar para ejercer dicha acción debemos dejar que circulen por dos (de) los caminos rurales que componen el Partido de Olavarría".

Guillén menciona que ese mensaje le habría sido "entregado por el flamante comisario Néstor Rogelio Ordosqui" supuestamente en nombre de "la Jefatura Departamental de Azul".

Acto seguido, "por la denuncia judicial en mi contra y que es un constante y dañoso perjuicio por las reiteradas exposiciones en los medios locales, todo ello es a raíz de una traición interna de gente sin escrúpulos. Voy a solucionar esto y una vez que lo consiga en persona aunque esté lejos de Olavarría se lo voy a demostrar y hacerle ver al pueblo de Sierra Chica la clase de persona que soy. Le voy a adjuntar una copia de la denuncia de este sujeto y las copias de las declaraciones del personal que cumple funciones en este lugar, gente sana, y con ganas de seguir pero lamentablemente yo no, y de esta manera espero que se acoplen otros, sólo que falta tener peso por debajo para hacerlo, pero nadie lo hace. Yo sí".

Y remata la nota diciendo: "ante esto no importan mis dichos, de igual manera van a ser denunciados en tiempo y forma en la sede de los Tribunales de este medio".

Comentá la nota