El conflicto que mantienen los médicos Autoconvocados de la salud con el Gobierno provincial finalizó una semana con nuevas protestas pero sin ningún atisbo de solución a la vista.
Cabe resaltar que dos fueron los aspectos que surgieron de los discursos suscitados en la mañana de ayer. En primer lugar, la adhesión no sólo de los tradicionales luchadores sanitaristas en esta puja interminable, sino, además, se produjo la intervención por parte de enfermeros y médicos residentes, lo que amenaza con la parálisis total del sistema de salud pública la próxima semana, supeditado a lo acordado en la reunión inter-hospitalaria que mantendrán en la sede de la Farmacia oficial del SIPROSA el lunes venidero.
Y, en segundo lugar, continúan los oficios administrativos para elevar el reclamo sobre las persecuciones que denuncias los dirigentes, de las cuales son víctimas los profesionales de la salud, con el objeto de entablar una causa directamente en la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Por otra parte, en cada uno de los argumentos proferidos en frente al Palacio Gubernamental, el foco estuvo puesto en la figura del gobernador José Alperovich y su intención de acceder a la re-reelección, acompañado por Juan Manzur, muy resistido por los médicos.
"Nosotros enfrentamos a aquellos que están enfermos de poder y gustosos de sometimiento, aquellos que celebraron la candidatura del padre de la criatura, como lo es Manzur, responsable de los índices falsos, de los hospitales vacíos, de todo este modelo de salud. A él le debemos semejante situación", adujo Braulio Fanlo, representante del Hospital Avellaneda.
A su vez, el profesional lanzó un concepto terminante: "Somos concientes del poder que tenemos, pero ellos (por el Gobierno) tienen fecha de vencimiento, nosotros estuvimos, estamos y estaremos porque somos imprescindibles, no nos pueden comprar, quebrar y nunca nos van a dividir".
Por su parte, Guillermo Ramacciotti referente del Hospital de Niños, recalcó cuál es la verdadera esencia que motiva la serie de movilizaciones realizadas ya hace más de 15 meses: "Esto es una conmemoración por la dignidad y justicia que va en contra de esta metodología de las prebendas, que hizo de la política un reparto de crueldad, que buscan nuestro desánimo, debilidad y cansancio".
Finalmente, ni las empresas mediáticas pudieron esquivar las esquirlas: "No nos vamos a olvidar de aquellos medios proclives a la orden del patrón y que hoy nos quieren hacer creer que cambiaron", lanzó.



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