El sector tabacalero fue dañado por el granizo, en plena cosecha.
A tan sólo dos kilómetros de esta ciudad, en el acceso principal por la ruta provincial 23, a la altura del paraje San Martín, el agua cruzaba como un torrente. Por fortuna, dijeron los vecinos a El Tribuno, el corte se produjo entre las 3 y las 6 de la mañana, cuando merma el tránsito.
La caída de ramas de gran porte en las zonas rurales quedaron como huella del fuerte temporal que -una vez más- dañó al sector tabacalero de la zona. Camino a La Merced, la curva de Aguilera sigue siendo un problema; la ruta provincial 33 hacia Cachi está transitable aunque con precaución por el desprendimiento de lajas y piedras desde las altas cumbres. En el otro extremo, en Campo Quijano, hubo cortes a la altura de La Silleta y El Encón.
La ruta nacional 51 está transitable hasta el Alisal, pero desde ese punto hasta Chorrillos se circula con cuidado por los deslizamientos de tierra y barro por la cinta asfáltica.
La tormenta eléctrica se desató sobre todo el Valle de Lerma: durante más de una hora hubo relámpagos y cayeron rayos, que “por fortuna no causó daños materiales ni lesionados” entre los vecinos.
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