En el acto por el 51º aniversario de la Escuela de Cadetes de la Policía, el gobernador pidió tiempo para evaluar el programa.
Fue durante el acto por los 51 años de la escuela de cadetes Comisario Inspector Adalberto Staub, en la que los agentes de la Policía se forman para ser oficiales y en un futuro conducir la institución.
Según el rector Roberto Oviedo, la ceremonia volvió a contar con la presencia de un gobernador tras una larga ausencia, ya que el último en participar fue Felipe Sapag, en 1985.
En ese contexto, el gobernador dejó en claro su intención de emitir un fuerte respaldo a la Policía de la provincia y planteó que frente a cuestionamientos a partir de hechos de abuso de autoridad o directamente delitos protagonizados por policías “no podemos generalizar y meter en la misma bolsa a 8 mil personas”, en referencia a los 6.200 efectivos activos y a los 1.800 retirados. "Por supuesto, como no es perfecta una institución y no es perfecto un ser humano, hay errores. Tal vez no porque esa persona es mala sino porque se equivocó; y ese día, con un acto o con un hecho, tiró por la borda la construcción de toda una carrera", argumentó.
Luego, hizo un reconocimiento a la institución policial "por la tarea que despliegan, por la seguridad, por la vida, por la protección de los derechos y de los bienes de los ciudadanos".
Recordó que el plan de seguridad fue presentado "hace 30 días". "Nos merecemos el derecho a implementarlo y que se nos respete a obtener los resultados que nosotros hemos planificado", reclamó Sapag, en referencia a cuestionamientos públicos que recibió el plan en los últimos días.
El sistema puso en la calle más de un centenar de patrulleros y a cerca de 900 policías que fueron asignados de manera permanente a los distintos barrios de la ciudad. Sobre fin de año se lanzará la segunda instancia, con la instalación de las primeras 100 cámaras en distintos puntos de la ciudad y con un sistema de circuito cerrado en las comisarías.

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