Por Augusto Rojas.Cuenta con el apoyo del 73% del país. Los diálogos comenzarían en octubre, en Noruega.
Según una reciente encuesta del Centro Nacional de Consultoría, contratada por el privado noticiero de TV CM&, el 73% de los colombianos apoya la propuesta. Aunque representan una minoría, sectores de derecha liderados por el ex presidente Alvaro Uribe (2002-2010) se oponen a la posibilidad de una paz negociada en el país andino.
Desde su llegada al poder, hace dos años, Santos anunció que tenía en su poder la llave de la paz y que usarla para abrir la puerta dependía única y exclusivamente de que las condiciones se dieran. Así, el presidente que asestó los más duros golpes a los rebeldes, tanto en su rol de mandatario como de ministro de Defensa de Uribe, dejó abierta la posibilidad para una negociación con los rebeldes.
Sólo hasta el lunes en la noche, y después de varios meses de encuentros entre delegados suyos y voceros rebeldes en La Habana, Santos reveló la existencia de tales acercamientos. Lo hizo forzado por los crecientes rumores de sectores de oposición y del multiestatal canal de TV Telesur sobre la dimensión de lo pactado. Sin embargo, Santos no dijo mucho. Informó de su intención y dijo que en las próximas semanas dará cuenta de los resultados de dichos encuentros.
Analistas y ciudadanos, consultados por los medios locales, se declararon optimistas frente al intento de Santos por alcanzar la paz. El clima favorable a la paz, coincidieron, se sustenta en los esfuerzos del presidente, que en sus dos primeros años abonó el terreno para la paz a través de proyectos que hoy en día son ley y que ayudan a consolidar la paz y favorecen a las víctimas. Así, en el primer semestre de 2012, el gobierno consiguió la aprobación en el Congreso del Marco Jurídico para la Paz, que establece las condiciones legales que facilitan una negociación política.
A esa trascendental ley también se suma la Ley de Reparación a las Víctimas y de Restitución de Tierras, una ambiciosa iniciativa que busca devolver las tierras que les fueron arrebatadas a los campesinos por parte de los victimarios. Pese a que hubo desconfianza al comienzo sobre la capacidad de llevar esta iniciativa a la práctica, Santos sorprendió por la determinación de favorecer a las víctimas.
Roy Barreras, presidente del Congreso, aseguró a Clarín que las condiciones para iniciar una negociación de paz están dadas: “Debe haber, primero, la verdad en favor de las víctimas y tiene que haber justicia, porque no habrá ni indultos ni amnistías, ni leyes de punto final


Comentá la nota