Para una agencia de la ONU, el área atrae cada vez más capitales tras el bajón de 2009.
El miércoles fue la Cepal, ayer la Unctad. Ambas agencias de Naciones Unidas observan un repunte notable de la economía latinoamericana tras el parate de 2009 (por coletazo de una crisis que, esta vez, no la tuvo de protagonista) y trazan un escenario bien promisorio para 2010/2011.
Si el miércoles la Comisión Económica para América Latina y el Caribe señaló un ritmo de crecimiento de 5,2% promedio para toda la región este año (con países como Brasil y Argentina en torno al 7% o más) y una creación de nada menos que 6 millones de puestos de empleo en lo que va de 2010, cuando en el mundo rico lo que cunde es la desocupación, ayer la Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo adelantó que las inversiones extranjeras directas (IED) en el subcontinente americano ya se recuperaron sólo en el primer trimestre del año en torno al 20% en varios países , tras el freno y caída del año pasado. En rigor, todo el mundo “en desarrollo o transición”, ya recibe la mitad de las IED , un récord en este tipo de registros.
Lo explican sobre todo Latinoamérica, China e India .
Desde su sede en Ginebra, la Unctad recordó que en 2009, como los grandes inversores mundiales (de Norteamérica, Europa y Asia) entraron en recesión, los flujos de IED a Latinoamérica cayeron 36% . Pero este año la recuperación superó lo previsto.
En su “Informe sobre las inversiones en el mundo 2010”, la Unctad prevé que este año ellas lleguen a entre 1,3 y 1,5 billón de dólares (en 2009 fue 1,1). Y un gran receptor vuelven a ser las economías latinoamericanas, aunque hay “riesgos e incertidumbres” por “la fragilidad de la recuperación económica mundial”.
En 2009, las IED a la región bajaron a 117.000 millones de dólares (aproximadamente es un 10% del total mundial). Brasil, aunque sigue siendo el primer destino por el tamaño de su mercado, México o Argentina resultaron muy afectados, con bajas mayores a 40%.
La caída ocurrió en toda la región en parte por “la disminución de la reinversión de utilidades, equivalente a más de la mitad de dichas entradas” y al “desplome de las ventas en concepto de fusiones y adquisiciones transfronterizas”. Pero tras esta situación en 2009, se indica que “las perspectivas de las entradas de IED en América Latina y el Caribe están mejorando en 2010, pues la región está superando con relativa rapidez la crisis financiera y económica mundial ”.
Mayor autonomía de los centros de poder, acumulación de reservas, políticas activas, entre ellas fiscal y cambiaria, marcan un cambio de paradigma respecto a gobiernos de años anteriores y dan el tono de la recuperación. En ese sentido, un informe de la Secretaría de Política Económica del Palacio de Hacienda argentino sostiene que “el repunte de la producción industrial de la región continúa liderada por Brasil, cuya industria se expande en el segundo trimestre del año 16,6%, mientras que Argentina y México marcan crecimientos de 7,8% y 6,1%, respectivamente”.
En tal contexto, para la Unctad “los datos correspondientes al primer trimestre de 2010 en determinadas economías de la región muestran que las entradas de IED fueron un 20% mayores” a 2009.
En general, las IED son -para los PBI nacionales- mucho menos importantes que la inversión doméstica . Pero en la crisis global actual constituyen un dato de la creciente relevancia de los países “emergentes”. De hecho, dice la Unctad, “las economías en desarrollo y en transición atrajeron la mitad de las entradas mundiales de IED”.
En cuanto al resto del mundo, la Unión Europea sufrió una gran retracción de inversiones por su crisis, encabezada por España, Gran Bretaña y Bélgica .
Estados Unidos, pese a su crisis, pero por ser el mayor mercado nacional del planeta, sigue como mayor destinatario de las IED seguido de China (aunque si se sumara a Hong Kong -que le pertenece pero se cuenta como otra economía- en verdad sería la primera). Y EE. UU. es también el primer inversor en otros países, seguido de Francia, China y Japón.
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