El Frente Popular Darío Santillán, Proyecto Sur Luján, el Movimiento de Participación Popular, ATE Luján y CTA Luján. Realizaron una ruidosa protesta en el Hall central del palacio municipal en reclamo por la reincorporación de las empleadas municipales, al igual que lo hicieran el último 9 de Marzo.
Lo que siguió al reclamo social realizado el 9 de marzo último fueron promesas incumplidas que obviamente solo buscaban que lo ocurrido no saliera a la luz. Pero evidentemente la estrategia utilizada por parte del gobierno municipal no resulto eficiente. Los reclamos volvieron a hacerse notar y esta vez con más fuerza.
Y en esta oportunidad lograron captar la atención de muchas personas que empezaron a preguntarse. ¿El desalojo de una vivienda realizado por funcionarios del gobierno municipal? ¿Quiénes eran esos funcionarios? ¿No hubo orden judicial ni presencia policial? Si el gobierno municipal después del 9 de marzo ofrece una reincorporación a las empleadas… reconoce haber incurrido en algún delito e intenta resarcirlo ofreciéndoles la reincorporación a las empleadas que presenciaron este atropello?
Evidentemente las respuestas a estas preguntas no favorecen en absoluto al gobierno municipal, que dijo llegar para conducir los destinos de nuestra ciudad de la mano de “la gente”. Parecería que en El Barrio El Ombú de Pueblo Nuevo, no había “gente” y por eso fueron desalojados por funcionarios del gobierno municipal a los empujones.
Parecería que en la delegación de Pueblo Nuevo no hay “gente” tampoco porque fueron puestas en la calle “dos trabajadoras municipales”, que vieron a funcionarios de la “gente” desalojar de una vivienda por la fuerza a una familia que habitaba en una casa, pero no eran “gente” aparentemente. Por eso no intervinieron autoridades judiciales, ni tuvieron en cuenta sus derechos de ciudadanos.
Tal vez porque no eran “gente” fue que intervinieron altos funcionarios municipales? Esa podría ser la única interpretación lógica a este atropello por parte de funcionarios de un gobierno municipal que dijo llegar para conducir la ciudad de la mano de la “gente” y a la cual le pidió que lo ayuden a gobernar.
No poder cumplir con proyectos u obras por falta de presupuesto y haberlo prometido durante la campaña electoral, sería algo que tal vez se le pueda entender y perdonar a un mandatario comunal. Pero traicionar y maltratar a la gente que confió en El, gente que le tendió la mano y lo voto, no creo que sea fácil.
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