Un grupo de vecinos de los barrios San Eduardo y Hostal del Sol (noroeste de la ciudad) resiste el tendido de cables de alta tensión por calle Schweitzer desde el arroyo Ludueña hasta el aeropuerto de Fisherton, basados en los mismos argumentos esgrimidos en el 2000, cuando se planteó una situación similar con un cableado de la Empresa Provincial de la Energía (EPE). Mediante cartas enviadas al gobernador Hermes Binner, al intendente Miguel Lifschitz y al Concejo Municipal, solicitaron la suspensión de la obra al entender que es “violatoria de la ley, del derecho a la salud y a la protección del medio ambiente”.
Por entonces se revocó la autorización a la EPE de llevar el tendido a Jorge Newbery desde donde se encuentra en la actualidad (detrás del Rosario Golf Club y una parte de Aldea). Ahora, con el nuevo diseño del tendido de los mismos cables, la Legislatura santafesina ordenó su suspensión.
Según detallan los vecinos en la carta que le enviaron al presidente del Concejo, Miguel Zamarini, “la ordenanza es clara en cuanto a que el tendido de cables de alta tensión a través de zonas pobladas, deberá efectuarse por tendido subterráneo”. Además, se hace referencia a la contaminación visual que provocan esos tendidos, dañando también el valor de la propiedades de muchas familias.
Pero el malestar vecinal se incrementó cuando se enteraron del contenido de la ordenanza 8.235, que modifica la norma anterior bajo el régimen de excepción. La norma aprobada a fines de 2007 elimina la obligatoriedad del tendido subterráneo siempre y cuando se cumplan algunos requisitos, como un informe ambiental y la reducción del impacto visual.
En sus considerandos, la norma establece que “la EPE ha realizado planteos con referencia al alto costo del tendido subterráneo, que lo vuelve incompatible con la ecuación tarifa-costos”, dice la nueva normativa y agrega: “Los inconvenientes se dan no sólo por el costo, si no por el impacto del enterramiento en amplios sectores de la ciudad que se verían afectados por las obras”.
Según Giselle Huanambal, vecina de San Eduardo, el informe de impacto ambiental “no menciona que se encuentran establecimientos educativos sobre las cuadras del trazado y un jardín de infantes, tal como lo establece el Ente Regulador de la Energía (Enre), por considerarlos zonas sensibles y su peligrosidad ante caso de tormenta”.
Colegios. Los vecinos indican que el tendido se da en el corazón de los barrios Aldea y San Eduardo, “en el frente del Colegio Mirasoles, Jardín de Infantes Los Senderos y el colegio Los Arroyos, al que concurren más de 900 familias”. Estos establecimientos están ubicados sobre Schweitzer entre Mensajerías y Aduana.
Según detalló la directora del colegio Mirasoles, Carla Biazzi, el rechazo al tendido de cables fue notificado ante las autoridades del Ministerio de Educación santafesina. “Queremos que se preserve la salud de los chicos y también su integridad física, ya que las torres estarían ubicadas a pocos metros del ingreso al colegio, con el peligro que esto representa”, advirtió. l



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