Fuerte presión para que dimita el presidente alemán

Christian Wulff intentó frenar la publicación de un artículo que cuestionaba un crédito personal

BERLIN.- En un escándalo que podría salpicar a su socia y ex rival interna Angela Merkel, el presidente alemán, Christian Wulff, fue llamado a renunciar ayer por la oposición y los principales diarios del país luego de que se conocieron más presiones del mandatario a la prensa local para que ocultara la información de un crédito que obtuvo en condiciones ventajosas cuando gobernaba Baja Sajonia.

El 12 de diciembre pasado, el diario sensacionalista Bild, que con tres millones de ejemplares es el más vendido en Europa, comunicó al presidente cristianodemócrata (CDU) que publicaría informaciones acerca de un préstamo de 500.000 euros que obtuvo bajo condiciones fuera de mercado por parte de empresarios amigos.

Wulff intentó contactar entonces al director de Bild, Kai Diekmann, y dejó un duro mensaje en su contestador, que terminaba con una amenaza: perseguiría legalmente al autor del artículo, si la nota se publicaba. Ayer también se revelaron más presiones de Wulff al grupo Springer Verlag (editor de Bild), corporación que simpatiza con Merkel, y su editora, Friede Springer.

Estos hechos "podrían ser considerados como acciones torpes", escribió ayer el Financial Times Deutschland. "Sin embargo, la acumulación de los hechos perfila un conjunto inquietante e imposible de sostener. Un hombre que arrastra consigo todo esto no puede seguir siendo presidente."

Ingenuidad

"Es ya de por sí preocupante que un jefe de Estado intente impedir la publicación de un artículo, hablando con el director de un diario. Que, además, para hacer esto, amenace con acciones legales es absurdo. Que además lo haga a través de un buzón de voz es una ingenuidad sorprendente", escribió el diario de Hamburgo, Hamburger Abendblatt.

"La mezcla de ingenuidad y aplomo con la que Wulff actuó es increíble", consignó el diario de centroizquierda Süddeutsche Zeitung, que añadió que Wulff ya no tiene las cartas para poder seguir siendo presidente de la república..

"Un hombre al que se le llena la boca de «libertad de prensa», pero no la respeta, es un falso presidente", escribió el diario Süddeutsche Zeitung.

"La libertad de prensa es un bien preciado para el presidente. Por eso demostró transparencia con el crédito para financiar sus propiedades y con sus vacaciones, hizo declaraciones y respondió a cientos de preguntas de los periodistas", informó un comunicado oficial de la jefatura de Estado, que no fueron suficientes para contener la polémica.

Por su parte, el semanal Stern publicó ayer detalles de otros posibles abusos de oficio del presidente, que cuenta con numerosos amigos acaudalados en el mundo de las poderosas empresas alemanas.

El antecedente

La Fiscalía de Berlín confirmó ayer haber recibido una denuncia contra Wulff por intimidación. A la demanda se añade otra veintena presentada en Hannover en relación con el crédito aceptado.

La prensa especuló acerca de que el préstamo por parte del matrimonio Geerkens pudo tratarse de un "abuso de oficio" porque en el momento que recibió el crédito los intereses a cinco años eran del 5,43%, mientras que el mandatario pagaría el 4% y no se le exigieron garantías.

Antes de Navidad, Wulff rompió su silencio para admitir falta de transparencia y pedir perdón públicamente. Pero el escándalo no terminó.

La oposición pidió ayer la renuncia "temporal" de Wulff para que se puedan aclarar los hechos.

En el contexto actual, "no puede seguir ejerciendo su cargo de manera imparcial", denunció el líder socialdemócrata Thomas Oppermann, quien añadió: "La tregua política termina aquí". Según Oppermann, el presidente tuvo tres semanas para aclarar los hechos acerca del crédito, pero no lo hizo.

La situación amenaza con comprometer la posición de Merkel. Durante su mandato ya dimitió otro presidente de su mismo partido. Horst Köhler, predecesor de Wulff, renunció por haber asociado la misión militar en Afganistán con los intereses comerciales alemanes durante una entrevista.

Autoridad moral

El cargo de presidente en este país es representativo, y al que lo ostenta se lo identifica como una autoridad moral.

Durante la polémica elección de Wulff se consideraba más idóneo al aspirante socialdemócrata, Joachim Gauck, ex luchador por los derechos cívicos en la extinta Alemania comunista.

Wulff se impuso en la votación de la Asamblea Federal gracias a la mayoría de las filas de Merkel, pero Gauck fue el vencedor moral.

Sin embargo, Merkel se quitó así el problema de Christian Wulff, que fue durante años eterno aspirante a candidato a canciller y su rival interno.

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