Las seis grandes entidades que agrupan a comercios e industrias de Córdoba advirtieron por los efectos “profundos en toda la actividad económica, con el consecuente impacto social”. Reclaman soluciones
Por eso, las seis grandes entidades empresarias de Córdoba expusieron su fuerte preocupación por las consecuencias que las políticas nacionales de comercio exterior están generando.
Si bien desde la Casa Rosada explican esta situación como un modo de proteger a la industria local frente a las importaciones y alentar así un proceso de sustitución, muchos creen que en realidad el fin último de las trabas impuestas por el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, están más vinculadas a disimular el déficit comercial.
Cualquiera sea el origen, lo cierto es que en la provincia las consecuencias ya son palpables y las empresas advierten ya secuelas sociales si no se aplican medidas correctivas.
“Las instituciones integrantes del Grupo de Entidades Empresarias de Córdoba (G6) plantean su preocupación frente a las consecuencias que traen aparejadas las medidas adoptadas por el Gobierno nacional para controlar el Comercio Internacional”, advirtieron en un comunicado conjunto difundido ayer.
Las empresas aseguran que la finalidad de proteger la industria nacional es valorado, “pero entendemos que dicho objetivo debe orientarse mediante políticas específicas y aplicadas de manera gradual, dando lugar a que los cambios puedan materializarse eficientemente, tanto a nivel productivo como en el intercambio comercial con el mundo”, señalaron las entidades.
El escrito firmado por la Bolsa de Comercio, la Cámara de Comercio, la Cámara de Comercio Exterior, la Cámara de la Construcción, la Federación Comercial y la Unión Industrial de Córdoba señala que “abogamos por el crecimiento sustentable de nuestra producción y su gente, con condiciones de competitividad, previsibilidad y equidad para todos los sectores que apuestan en el país”. Y agregan: “Las consecuencias de limitar el comercio exterior, más allá de las reglas de la OMC, afectan la producción, el comercio y la prestación de servicios y trae aparejados efectos más profundos en toda la actividad económica, con el consecuente impacto social”, alertaron.
Por último, sugirieron que “Argentina debe procurar un nexo inteligente con los diferentes socios comerciales con los que interactúa, tratando de incrementar sus vínculos de forma estratégica, con el fin de diversificar mercados y desarrollar nuevas oportunidades para colocar productos y servicios con mayor valor agregado”.
Por su parte, el ministro de Industria de la Provincia, Jorge Lawson, señaló a PUNTAL que por las trabas a la importación “estuvimos reunidos con la secretaria de Comercio Exterior de la Nación. Fui acompañado por el presidente de la Unión Industrial y de la Cámara de Comercio Exterior, más un representante de la Agencia ProCórdoba.
Establecimos una línea de contacto para tratar de solucionar los problemas puntuales que pudieran afectar a la producción y que pudieran traer aparejado que alguna empresa tuviera que parar o suspender gente. La secretaria nos garantizó que esto no iba a suceder y debo decir que en los casos que planteamos algún tema hemos tenido una respuesta inmediata”, destacó el ministro.
Crecimiento del 5% o 6%
El ministro Jorge Lawson aseguró que en la última reunión del Consejo Federal de Industria, la ministra del área, Débora Giorgi, estimó un crecimiento anual para el sector de entre el 5 y el 6 por ciento. “Si logramos crecer a ese ritmo debemos sentirnos satisfechos. El mundo vive momentos conflictivos y no se habla de mucho crecimiento”, dijo Lawson.
-¿Le cree a esas cifras?-, le consultó PUNTAL.
-Sí, le creo porque yo también tengo números de que nuestros productos en el mundo van a ser comprados a buen precio.



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