Fuerte ofensiva de Obama contra China

Lanzó su campaña por la reelección con el reclamo a Pekín de mayor transparencia comercial y con una gira en ómnibus de dos días

Por Silvia Pisani |

WASHINGTON.- Un ómnibus para recorrer el país, un lema para volver a soñar y un enemigo externo al que echarle la culpa de todo lo que va mal. Con esas tres cosas como equipaje, el demócrata Barack Obama inició ayer su programa proselitista por el castigado interior industrial del país, con miras a seducir su esquivo voto para noviembre próximo.

La buena noticia que le regaló el día fue que cientos de personas se agolparon para verlo en las sucesivas escalas de gira, incluida una visita para tomar helado junto a los vecinos de Toledo, una ciudad de Ohio tristemente famosa por el desempleo récord.

La mala, sin embargo, fue que esa respuesta distó mucho del fervor que Obama generó hace cuatro años, cuando su llamado a la "esperanza" conmovió a un electorado escéptico.

"Apenas estamos empezando", atajó la ex subdirectora de Comunicaciones de la Casa Blanca Jennifer Psaki, que, con esta gira por Ohio y Pensilvania, debutó ayer como vocera del Obama candidato.

El enemigo elegido fue China, contra la que Obama cargó por una política de subsidios que lesiona los intereses industriales de los Estados Unidos. Lo hizo al confirmar una queja formal ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) contra los impuestos que Pekín impone a la entrada de autos fabricados en Estados Unidos.

"No tenemos miedo de competir, pero queremos normas claras de comercio y que se respete la transparencia en la materia", dijo Obama en la tierra donde se fabrica buena parte del Jeep, uno de los vehículos bandera de este país, cuya importación ahora es gravada en China.

"Nadie puede pensar que este anuncio sea electoral. Lo que esta sanción demuestra es la seria preocupación del gobierno por proteger los intereses industriales de Estados Unidos", dijo el vocero presidencial, Jay Carney.

Para muchos, la queja comercial contra Pekín llega justo después de que el adversario de Obama, el republicano Mitt Romney, lo atacara como el presidente que "más ha hecho para eliminar puestos de empleo en Estados Unidos y abrirlos en países del este asiático".

Obama decidió revertir ese mensaje con una gira por los estados de Ohio y Pensilvania, dos de los más castigados por la caída en la actividad industrial y con mayores índices de desempleo en el país.

La visita se produce apenas horas antes de que se conozca, hoy, una nueva y esperada medición oficial de la desocupación. En medios privados se anticipaba que habría datos alentadores sobre la creación de empleo.

Nuevo lema

De todo eso se aprovechó Obama en su primer día de gira en colectivo por la patria industrial norteamericana. "Apostando por Estados Unidos" fue el lema elegido como bandera para la recorrida proselitista, bastante menos contundente, por cierto, que aquel categórico "¡Soñemos!" con el que abonó su camino a la Casa Blanca. Con China como enemigo y el gerundio sobre la apuesta por Estados Unidos como bandera, lo que le faltaba al folklore de campaña era un medio de transporte. En este caso, un colectivo negro y de vidrios polarizados que, bajo la supervisión del Servicio Secreto, se convirtió en hogar rodante del presidente y candidato para cerca de 300 kilómetros de recorrido.

Fue en la ciudad de Toledo, la patria del Jeep Wrangler, donde Obama cargó contra China y sus prácticas comerciales. "Vamos a presentar nuestra queja" ante la OMC, aseguró.

Desde diciembre último, China viene aplicando impuestos a la entrada de vehículos fabricados en Estados Unidos, algo que Washington considera "injusto" y revelador de la "deslealtad comercial" del gigante asiático.

Las nuevas cargas afectan a casi el 80% de los cerca de 100.000 vehículos que Estados Unidos exporta anualmente a China, con un aumento -en conjunto- de 3300 millones de dólares en el precio con que llegan a ese enorme mercado.

Obama aprovechó la ocasión para negar que su política económica aliente la exportación de puestos de trabajo hacia economías con mano de obra más barata y, por el contrario, aseguró que si hay un experto en esa materia ése es su adversario republicano.

Romney "sí que se dedicó a exportar puestos de trabajo" cuando estuvo al frente de Bain Capital, repitió Obama, al renovar los reproches con los que intenta presentar al republicano como un frío y despiadado hombre de negocios al que poco le importa la suerte de los que están bajo su mando.

El mensaje será punto fuerte en esta gira por el decisivo corredor industrial. De acuerdo con las estadísticas, Obama aventaja ligeramente a Romney en intención de voto tanto en Ohio como en Pensilvania. Pero aún falta mucho para noviembre..

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