Fuerte intervención del Central para frenar el dólar antes de la elección

Con operaciones para el lunes al mismo precio que ayer, buscó bajar expectativas.
Importante venta de dólares de contado, una no menos voluminosa oferta de contratos a futuro a precios tentadores e inspectores controlando las casas de cambio. El Banco Central desplegó ayer toda su artillería para frenar la suba del dólar el último día hábil antes de las elecciones y asegurarse de que el lunes no haya escaladas . Consiguió que el billete se mantuviera a $ 4,265 al público, a cambio de sacrificar otros US$ 160 millones (según las cifras del propio Central, ya que algunos operadores sostienen que fueron más). Las reservas cayeron sólo US$ 19 millones, a US$ 47.802 millones.

La entidad que lidera Mercedes Marcó del Pont cerró ayer una semana dura, en la que tuvo que vender cerca de US$ 700 millones para abastecer una demanda de dólares que no cesa. Así y todo, la divisa subió 2,5 centavos, desde los $ 4,24 del lunes.

La incertidumbre sobre lo que sucederá luego de las elecciones hace que los compradores sigan buscando pasar sus pesos a dólares. Creen que, tras el domingo, el Gobierno dejará subir la moneda. Y los gestos oficiales en contra de esa suposición no los convencen . De hecho, para asegurar al mercado que el lunes nada cambiará ayer el Central vendió US$ 50 millones en el día y otros US$ 110 millones al lunes , todos al mismo precio mayorista de $ 4,235. Había puesto a disposición del mercado tandas de US$ 500 millones. En medio de estas operaciones también realizó algunas compras.

“Esa estrategia permite inferir que, luego de las elecciones, todo seguirá transcurriendo según lo habitual, sin grandes variaciones ni movimientos bruscos en el tipo de cambio”, creen en Puente.

El Banco Central también operó vendiendo contratos a futuro. Según la entidad cerró operaciones por US$ 100 millones, aunque en el mercado estiran esa cifra hasta USS 200 millones. Vendió a noviembre con tasas implícitas de 1,40%, contra una “call money” (tasa interbancaria de corto plazo) de entre 10% y 14%. Así incentivó a los bancos para que vendan sus dólares y se hagan de pesos para aprovechar esa diferencia de tasas. De esa manera aumentó la oferta de divisas en la plaza.

Por si las estrategias ortodoxas no funcionaban, inspectores del Central y de la Unidad de Información Financiera, con el apoyo de Gendarmería, realizaron operativos en bancos y casas de cambios. Las inspecciones ayudaron a desalentar compras. “Identificamos a 80 coleros (personas que compran dólares en blanco para luego venderlos en negro) que podrían ser inhabilitados. También aparecieron indicios de infracciones en entidades”, dijeron en el Central. El dólar paralelo se mantuvo a $ 4,47, mientras para la salida de capitales operó en $ 4,80, un avance de 20 centavos en la semana.

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