Córdoba, Santa Fe, Mendoza y Buenos Aires, entre las provincias más perjudicadas.
Según un informe de Cippec (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento) los dos modos básicos en que se transfieren recursos nacionales a las provincias (coparticipación de impuestos y asignación geográfica del gasto nacional) son inequitativos y sin criterios de justicia distributiva.
El trabajo, realizado por Luciana Díaz Frers, establece que en 2009 las provincias recibieron por coparticipación 75 mil millones de pesos. Pero, si se considera la distribución per cápita de esos fondos, las provincias más pobladas (entre ellas Córdoba) son las más relegadas.
La distribución evidencia, además, la injusticia del reparto incluso entre provincias con similar grado de pobreza. "Por ejemplo, a Misiones se le transfiere menos que a su cercana Formosa, a pesar de tener el doble de habitantes. Peor aún, en algunos casos los beneficios del sistema de coparticipación, que debería igualar capacidades fiscales, llegan a las provincias más ricas, como Tierra del Fuego y Santa Cruz", dice el informe.
Por otro lado, en 2009 la Nación gastó 190.000 millones. El 23 por ciento de ese monto se gastó en forma discrecional en distintos puntos del país. "Lamentablemente, esta porción tampoco parece perseguir una distribución equitativa", sostiene Cippec. En efecto, también por esta vía se benefician las mismas provincias, como La Rioja o Santa Cruz.
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