Diversas situaciones, que fueron desde conflicto en la actividad petrolera, hasta las cenizas y los inconvenientes en la conectividad aérea, hicieron que el año se tornara difícil para la actividad hotelera de la ciudad, donde la incidencia varió de acuerdo a los establecimientos y segmentos.
Antonio Roqueta y Gabriela Zuñeda de la Cámara Hotelera Gastronómica de Comodoro Rivadavia, remarcaron que el mayor impacto se registró durante junio y julio. En tal sentido, se aclaró que la incidencia varía de acuerdo a los establecimientos y segmentos hoteleros, por tal motivo, se indicó que en junio y gran parte de julio, en los hoteles de 4 estrellas, la ocupación descendió entre un 60 y 70 por ciento, en agosto la incidencia fue menor, aunque se registró un 40 por ciento menos que la ocupación normal en dicho periodo, mientras que actualmente se encuentran en un 25 menos de lo que debería ser.
En cuanto al motivo de dichas cifras en los hoteles de cuatro estrellas, Roqueta remarcó que los clientes que concurren a dichos hoteles “es el sector más afectado por el modo de transporte aéreo, porque la clientela son directivos de empresas, técnicos o profesionales de alto rango. Y es gente muy sensible a la confiabilidad de los vuelos, porque necesitan de la confianza en sus actividades”. Si bien la situación dentro de la franja 4 estrellas se recuperó, fue solo “lo esencial porque se ha generado una desconfianza en el sistema de transporte”.
Sin embargo, se aclaró que en el segmento de 3 estrellas la incidencia fue menor, debido a que el perfil de clientes que concurren allí, no se vincula de forma directa con el servicio aéreo, de modo que suelen utilizar medios terrestres.
Un año difícil para el sector hotelero
A principio de año la conflictividad de la actividad petrolera fue uno de los hechos que causó inconvenientes en la ocupación petrolera, y “este año está afectando bastante porque después de la crisis del 2008, la actividad empresaria en los campos de capacitación o reuniones, sobre todo en los años 2009 o 2010, fue muy deprimida. Este año empezaba a recuperarse, porque se volvió a hacer cursos y capacitaciones, pero nos viene la ceniza justo en el momento de la recuperación y fue un pésimo momento porque después de esos dos años de problemas, se empezaba a notar un poco más de actividad”.
A modo de ejemplo, se indicó que la semana pasada no hubo vuelos de lunes a jueves, sin embargo, el viernes llegaron pero “el viernes para la actividad hotelera de Comodoro no le sirve porque el ciclo de presencia de viajeros empiezan a llegar desde el domingo a la noche hasta el martes”. Situación que se presenta en los destinos de tráfico comercial, porque a diferencia de los puntos turísticos, allí la situación se presenta a la inversa, es decir, que el mayor tráfico se presenta durante los fines de semana porque “la gente llega un viernes y pasa un fin de semana” expresó Roqueta.
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