Una fuerte tormenta de piedras del tamaño de la palma de la mano, cayeron a tres kilómetros al este de Rancul. El fenómeno climático se produjo el domingo alrededor de las 17 cuando en toda la región se abatió un temporal de agua y viento.
Viajeros que transitaron en forma ocasional por la ruta nacional 188 entre Quetrequén y Rancul fotografiaron las piedras que provocaron severos daños a los vehículos, los árboles, en los sembrados, incluso rompió silos bolsa donde se guarda el cereal y otros elementos.
Según el relato de testigos, la piedra cayó en seco y durante varios minutos lo que provocó grandes daños por donde pasó. Luego llegó la lluvia. Este fenómeno natural generó preocupación en los vecinos de la región.
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