Mariotto y La Cámpora encabezaron una marcha con duras críticas a la policía y al ministro Casal
-¿La policía los molesta mucho?
-Sí- responden, algo nerviosos.
Antes de volver a la marcha, el vicegobernador bonaerense les promete:
-Yo le voy a poner los puntos a la policía.
Dos horas más tarde, la promesa en privado de Mariotto se convirtió en un desafío público al eje de la política del gobernador Daniel Scioli: la seguridad y el apoyo a la policía bonaerense. En un acto rodeado del ala dura del kirchnerismo, pidió la cabeza del jefe de la Departamental San Martín de la policía bonaerense, al que consideró el responsable máximo de las muertes de Mauricio Ramos y Franco Almirón, los dos jóvenes cartoneros asesinados hace un año por la policía en los basurales de José León Suárez, tras el descarrilamiento de un tren con comida y autopartes (un hecho por el que actualmente existen dos policías detenidos).
"¿Es posible que todavía siga el mismo responsable de la Departamental San Martín?", preguntó, casi a los gritos, el vicegobernador, quien un minuto antes había comparado el asesinato de los dos jóvenes con la Masacre de José León Suárez, ocurrida en 1956, durante el gobierno dictatorial de la Revolución Libertadora.
Además del intendente local, Gabriel Katopodis; el ex canciller Jorge Taiana, y el líder del Movimiento Evita, Emilio Pérsico, acompañaban a Mariotto dos de los sectores más reacios al modelo de seguridad sciolista y, fundamentalmente, a la conducción del ministro de Seguridad bonaerense, Ricardo Casal: La Cámpora y los diputados provinciales Adrián Grana y Marcelo Saín, que responden a Martín Sabbatella.









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