La transformación de la empresa en una sociedad anónima abierta generó roces dentro del bloque del MPN y un acalorado debate con la oposición, que advirtió “una privatización encubierta”.
El proyecto de ley –que se votará mañana en sesión– preveía originalmente una ampliación de las modalidades de asociación de todas las empresas provinciales. Como esa ambigüedad generó reparos de los bloques opositores, la semana pasada se acordó una nueva redacción, de modo que sólo se establezca la transformación de G&P en una sociedad anónima según el régimen de la Ley Nacional N°19.550.
Sin embargo, al tratar el punto ayer en la comisión de Asuntos Constitucionales, el diputado Claudio Domínguez (MPN) sorprendió a propios y extraños al defender una tercera versión del texto, con un agregado para habilitar a la firma neuquina a participar como accionista minoritaria en otras sociedades. El planteo cayó mal entre los diputados de los demás bloques, que criticaron el poco tiempo para analizar ese cambio.
En medio del debate, Domínguez debió afrontar un llamado de atención del titular de la comisión y presidente de la bancada del MPN, José Russo. “Cuando se logran consensos, hay que respetarlos; sino, cambiamos sobre la marcha”, reprochó.
Luego de una extensa discusión, se resolvió quitar el nuevo párrafo y volver a la segunda redacción del proyecto. Con esa concesión, la propuesta logró el respaldo suficiente para sacar despacho. Acompañaron la habilitación el oficialismo con sus aliados, más el PJ, UNE-FPN y Nuevo Compromiso.
“Estamos ante una privatización encubierta; esto no tiene nada que ver con el despacho de la semana pasada”, cuestionó Jesús Escobar (Libres del Sur). También hubo críticas de Raúl Podestá (Frente Grande-MUN), quien calificó la situación como “un escándalo” y lamentó que “la prolijidad con la que trabajamos todo el año hoy la tiramos a la basura”.
Russo les pidió que “no siembren un manto de sospecha” sobre el proyecto y señaló: “El objetivo de fondo es crear el escenario para la atracción de capitales, porque recordemos que se trata de inversiones de miles de millones que hay que conseguir afuera”. Remarcó que “no hay ninguna trapisonda” con la sanción de la ley y que sólo se busca consolidar la constitución de G&P como sociedad anónima con participación estatal.
Comentá la nota