Fuerte desembarco de Kirchner en el interior bonaerense

Fuerte desembarco de Kirchner en el interior bonaerense
El ex presidente recordó la crisis de 2001 y se refirió a los opositores como "una dirigencia sin valor". Además, dijo que apoyará el veto presidencial de su esposa en caso de sancionarse los recortes a los superpoderes.
El ex presidente Néstor Kirchner desembarcó ayer en Lobos, con un acto político, en uno de los distritos del interior bonaerense. El secretario general de la Unasur recordó ayer la crisis de 2001 y afirmó que en esa oportunidad “una dirigencia sin valor dejó al pueblo solo e indefenso”.

La presencia de Kirchner en Lobos marcó el regreso del ex presidente a un distrito con gran parte de población rural. Apenas algunos meses atrás, el conflicto de la dirigencia rural con el Gobierno nacional convirtió al interior bonaerense en territorio prohibido para los Kirchner.

Acompañado de gran cantidad de intendentes oficialistas de la Provincia, sobre todo del Conurbano, y por el gobernador Daniel Scioli, Kirchner volvió a defender el modelo del actual Gobierno nacional, al señalar que “hay mucho que cuidar, es mucho lo que se ha logrado, lo que ha costado avanzar desde 2003 a la fecha, por eso les quiero pedir a todos que nos ayuden a seguir transformando la patria”.

Kirchner remarcó que en la crisis de 2001 “se perdió el trabajo, los ahorros, la industria, se cobraba con papelitos, patacones y sabemos quiénes fueron responsables de eso”.

“No queremos volver atrás, por eso pedimos que nos ayuden a cuidar la política de derechos humanos, la inclusión social, la asignación universal por hijo, la inversión en la educación, el desendeudamiento de la patria”, afirmó.

Agregó que “es momento de solidaridad, de no priorizar proyectos personales, de consolidar la gobernabilidad, de darle a la gente un buen gobierno, tenemos la obligación de administrar, cuidar los recursos, construir una Argentina sustentable”.

En esa línea, volvió a atacar a la oposición, a la que identificó con el gobierno de la Alianza. “Es la misma que hoy es máquina de impedir y trata de trabar la gestión, dejó al pueblo indefenso y solo ante una crisis incomparable”, sostuvo en relación al proyecto de ley aprobado anteayer por los diputados nacionales para limitar los superpoderes.

Más tarde, tras mantener un encuentro con quince embajadores latinoamericanos en su rol de secretario general de Unasur, Kirchner reiteró su “apoyo incondicional a (su esposa) la Presidenta” Cristina Fernández y remarcó que ella “tiene los atributos necesarios para profundizar la gobernabilidad” y decidir “si veta” de ser sancionada en el Senado una ley de ese tipo.

Kirchner advirtió que “cuando se tienen responsabilidades institucionales, festejar si eso puede servir o ser una máquina de impedir, es tener poca visión estratégica”.

“Más que festejar, lo importante es cómo se ayuda a gobernar y a consolidar la transformación que Argentina está llevando adelante”, se quejó Kirchner sobre las expresiones de la oposición, al lograr anteanoche la media sanción de los límites a las facultades delegadas al Ejecutivo.

Luego, aclaró que “si me preguntan si me llegara un proyecto de este tipo (siendo jefe de Estado para transferir partidas) del 5 por ciento del presupuesto, si lo tuviera que vetar, lo vetaría sin problemas”, señaló al mostrarse de acuerdo en que la jefa de Estado decida vetar la norma en caso de ser finalmente sancionada por la oposición en el Senado.

Diario Hoy

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