El decreto presidencial, que quitó beneficios a las empresas petroleras, fue tema de debate en la Legislatura, con el cual cerraron la sesión ordinaria de ayer, que dio lugar a un fuerte cruce entre radicales y kirchneristas, que se pasaron factura por la historia respecto a la Ley de Promoción 19.640.
Para contrarrestar estas críticas, Pablo Blanco, radical, pegó fuerte hablando de la situación del actual vicepresidente, Amado Boudou, quien está siendo investigado por el polémico caso «Ciccone».
Además, habló de la decisión de los peronistas, con el gobierno de Carlos Menem, de haber privatizado YPF y haber incurrido en una política de desindustrialización de todo el país, que destruyó a la industria fueguina e hizo de la 19.640 solamente un texto legal.
Más allá de esto, los legisladores no fueron críticos de la decisión de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y coincidieron que era tiempo que las petroleras aportarán más al país y a la provincia, de lo que venían haciendo.
Por ejemplo, Damián Löffler, de la bancada del MPF, sostuvo que las empresas de hidrocarburos se beneficiaron con la ley 19.640, pero nunca dejaron nada para Tierra del Fuego.






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