El canciller Frattini criticó que tomaran decisiones al margen de la UE
ROMA (De nuestra corresponsal).- "Nosotros pensamos que una situación global no se resuelve con ejes bilaterales." Con esta frase, el canciller italiano, Franco Frattini, dejó ayer en evidencia su furia por la reunión cumbre entre el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, que anteayer sellaron un pacto para recapitalizar a los bancos de la eurozona.
"Francamente, de todo el encuentro no hemos logrado comprender cuál haya sido el resultado. No había una agenda declarada, pero no sabemos ni siquiera si había una agenda sustancial. Sería mucho mejor relanzar un método realmente comunitario, que haga sentar a todos los países miembros alrededor de la mesa de consejo, sin perder todo este tiempo, corriendo el riesgo de hacer caer en bancarrota a Grecia", disparó Frattini.
El comentario del canciller italiano provocó una virtual crisis en el seno de la Unión Europea (UE) y la inmediata réplica de parte de una fuente del Ministerio de Relaciones Exteriores alemán, que retrucó secamente las observaciones: "Alemania y Francia son las economías nacionales más grandes de la eurozona y tienen una responsabilidad particular para el futuro de Europa y de la moneda única".
En un clima más tenso que nunca, quien salió a defender el eje franco-alemán fue, curiosamente, el presidente norteamericano, Barack Obama. Según el Palacio del Elíseo, el presidente de Estados Unidos mostró su pleno apoyo a la iniciativa franco-alemana para elaborar una solución final a la crisis de deuda europea.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, mantuvo una conversación telefónica con Obama, a quien le explicó el contenido del acuerdo alcanzado durante la criticada cumbre con la canciller alemana. "Una acción decidida es necesaria para resolver de manera definitiva la crisis europea y reasegurar el relanzamiento económico en la zona euro y en otras zonas", le habría dicho Obama a Sarkozy. También el primer ministro británico, David Cameron, tuvo una larga conversación telefónica con Sarkozy, en la que le dio su apoyo a las estrategias político-económicas nacidas en la cumbre franco-alemana.
Fuentes diplomáticas francesas, por su parte, también respondieron a las críticas del canciller italiano: "Francia y Alemania no tienen ninguna vocación de ser el directorio de la Unión Europea y no actúan en contra de los demás Estados miembros".
Muchos creen que, con sus declaraciones, Frattini quiso intentar acallar las críticas internas, en respuesta a quienes acusaron al primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, de estar festejando en Rusia el cumpleaños de su amigo y homólogo ruso, Vladimir Putin, mientras sus pares de Francia y Alemania se reunían para acordar medidas importantes para el futuro de la eurozona..




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