Fuerte contrapunto en el Jury

En el cónclave del martes último, el Jury de Enjuiciamiento volvió a reunirse con la totalidad de sus miembros en el ámbito del Superior Tribunal. No se resolvió la cuestión de la Secretaria, aunque se profundizaron diferencias en torno al funcionamiento del organismo con posiciones encontradas que no llegaron a la votación.
El contrapunto entre los consejeros quedó plasmado en el voto disidente al considerar el recurso contra la destitución de una jueza, y podría tener incidencia determinante si el caso llegara a ventilarse en la Corte Suprema.

Semanas atrás, el Jury consideró la renuncia que con carácter indeclinable realizara la Secretaria de dicho cuerpo, Silvia Esperanza de Aquino, sobre cuya continuidad se han multiplicado voces en los últimos tiempos señalando la manifiesta incompatibilidad que deviene de ser a la vez Secretaria del mismísimo Superior Tribunal y del Consejo de la Magistratura.

El reglamento del Jury determina con claridad las incompatibilidades, más allá de la obviedad de la situación.

En la reunión precedente hubo también opiniones contrapuestas, entre las que estuvo el pedido de un par de miembros del Jury para que revea su renuncia. Con todo, el propio presidente del cuerpo, Guillermo Semhan se mostraría permeable a oxigenar el funcionamiento del Jury, en la misma línea que lo hicieron los abogados que, a través de la máxima autoridad en la Provincia, el doctor Álvaro Sánchez Guerrero como titular del Consejo Superior de Colegios de Abogados puso de manifiesto la grave anomalía.

El martes, la representante de la Cámara de Diputados, Nora Nazar habría insistido en la perentoria necesidad de dar un corte a esta situación. La Diputada nuevista expresó a la vez su objeción al hecho de que la reunión se lleve a cabo en el ámbito del Superior Tribunal. No es una muestra de independencia habría remarcado, sugiriendo que se analice la posibilidad, mientras se logra trasladarse a sede propia o alquilada, que las reuniones se lleven a cabo por caso en la Unne o en la Jefatura de Policía.

La legisladora nuevista fue más lejos. Al fundar su voto, en disidencia, favorable a la revisión del fallo del Jury, expresó que no era correcto, más allá de que la Jueza pueda o no ser culpable, que no se hayan brindado garantías propias del procedimiento. Si la denuncia fue promovida a instancias de los ministros del Superior, estos no pudieron haber intervenido primero en el Consejo de la Magistratura y luego en el Jury, puesto que se han convertidos en jueces y partes. "Más grave sería -remarcó- que el Superior en su actual composición intervenga en el eventual recurso que contra la destitución llegue a su resolución".

A la hora de votar la concesión del reclamo, el Jury lo hizo en forma dividida, rechazándose el recurso por 6 votos contra 1.

Más allá de esta circunstancia, el episodio sirvió para instalar en términos institucionales las opiniones contrapuestas que existen respecto al funcionamiento del Jury que, como el Consejo de la Magistratura, languidecen cinco años después de su creación por imperio de la reforma de 2007.

En el ámbito del Consejo se plantea, también, la situación de la Secretaria, aunque ahí la cuestión se muestra más compleja. Desde hace meses no hay representante suplente del Superior Tribunal. Su cobertura está bloqueada desde la misma Presidencia del cuerpo, que se opone a que se le designe un suplente.

Hasta ahora ni el resto de sus pares en el Tribunal, ni el resto de los integrantes del Consejo han podido revertir esta anomalía institucional que provocó, por caso, que la sesión del 25 de junio último no se lleve a cabo por ausencia de Carlos Rubín, quien se tomó una repentina licencia sin comunicar a sus pares.

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