Por los constantes aumentos de precios, carniceros y gremialistas estiman que se produjo una caída de entre 30 y 40 por ciento en el consumo de carve vacuna en Misiones. Desde el sindicato afirman que este año se redujo 20% la cantidad de trabajadores del rubro.
"Estamos sufriendo despidos y suspensiones. En Misiones afrontamos despidos masivos que rondan el 20 por ciento. Ahora tenemos 800 trabajadores", alertó Sosa, quien indicó que se están llevando adelante gestiones a escala nacional con el objetivo de obtener una ayuda temporaria para los frigoríficos misioneros.
El dirigente gremial indicó que las empresas del rubro optan por prescindir de una parte de su personal porque se registró una notoria caída en el consumo interno de carne vacuna y porque el frigorífico que exportaba, dejó de hacerlo.
Carniceros de distintas localidades confirmaron que se produjo una reducción del consumo interno este año y ubicaron esa variación en porcentajes que varían entre 30 y 40 por ciento respecto a 2009.
Consideraron que los constantes incrementos en los precios del producto son la principal causa de la retracción del consumo. Estimaron que en lo que va del año, los valores de venta al público se incrementaron alrededor de 100 por ciento.
A la hora de hacer proyecciones, los carniceros advierten que continuarán las subas. "Desde hace 15 días que los precios vienen aumentando todos los días a razón de 1,5 pesos por kilo cada día, si seguimos así vamos a llegar a fin de año con el kilo de asado a 50 pesos", dijo Jorge Benítez, comerciante de Posadas.
Para Doroteo Sosa, los incrementos se producen porque hay menos carne en el mercado y porque los grandes frigoríficos especulan con la oferta para presionar los precios hacia arriba.
Las fuentes consultadas reconocen que el crecimiento de la oferta de carne producida dentro de la provincia viene creciendo, lo que permitió que los efectos de la crisis a escala nacional se sintieran menos en Misiones.
El contraste entre las realidades del sector ganadero a escalas nacional y provincial quedó patente en el último "Análisis comparativo de las existencias ganaderas", publicado por el Senasa hace poco menos de un mes. Dicho informe revela que en Argentina, en los últimos dos años, se redujo en 8,5 millones de cabezas el rodeo vacuno, lo que significó una caída de 15 por ciento. En el mismo período, la cantidad de ganado en Misiones creció 17 por ciento y superó las 410.000 cabezas, aunque para garantizar el autoabastecimiento en la provincia serán necesarios alrededor de un millón de animales.
Menos carne y vino y más pollo y gaseosas
Los argentinos del siglo XXI comen menos carne vacuna, triplicaron su consumo de carne aviar, toman más bebidas gaseosas y menos pero mejor vino. Eso si se los compara los hábitos de alimentación que predominaban en el país de la década del '80, según un informe de la consultora Abeceb.com. El trabajo registra que en los años '80, el consumo de carne de vaca fue de 80 kilogramos anuales por habitante, bajó a 68 kilos en los '90 y se ubicó en 64 kilos para la primera década del siglo XXI. Si se tienen en cuenta los últimos datos oficiales la baja es mayor este año, el promedio por habitante se ubica 57,5 kilos anuales. En reemplazo de buena parte del consumo de carne bovina, el pollo ganó más de 200 por ciento de participación en la mesa diaria de los argentinos. Pasó de ser un promedio de 10 kilogramos por habitante en 1980 a 33 kilos en la última década.
En cuanto a los gustos por las bebidas, el consumo de vino cayó a menos de la mitad: en los '80 representaban 65 litros por habitante promedio anual, y en la última década 31 litros. Eso, se compensó con una mejora en la calidad de los vinos consumidos, sostuvo Abeceb. Las gaseosas y aguas saborizadas, por su parte, se ganaron un lugar privilegiado en la mesa local. Su consumo creció 85 por ciento en las últimas 3 décadas, al pasar de promediar 44 litros anuales por habitante a 81 litros en los últimos diez años
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