Fuerte aval de Buzzi a la minería en la provincia

Fuerte aval de Buzzi a la minería en la provincia
El gobernador dijo que se propiciará la llegada de inversiones que generen mano de obra y contratación local. Comparó la actividad con la petrolera que, señaló, “aporta el 42 por ciento del presupuesto provincial”.
En conferencia de prensa en Esquel ayer, el gobernador Martín Buzzi fue abordado acerca de la actividad minera en la provincia, y puntualmente sobre el proyecto Suyai en el Cordón Esquel. La respuesta fue que “tenemos una política pública hacia los recursos naturales no renovables”, e insistió en que su gestión los proyectos no tienen un sí ni un no de entrada, sino un “depende” muy grande.

Agregó que ese depende para el proyecto de Esquel o cualquier otro, depende de la ocupación de mano de obra local, contratación y subcontratación de proveedores locales; remediación ambiental, y una renta importante para el municipio y comunidades circundantes. “Si no se cumple, ese depende se convierte en no; pero si todo eso sucede de manera positiva, el depende se transforma en un sí”, subrayó.

Además dijo Martín Buzzi que si la comunidad no está convencida de que vale la pena llevar a cabo un proyecto de explotación de recursos naturales, no se hará. Pero puso como ejemplo el petróleo, que es un recurso natural no renovable, y garantiza el 42 por ciento del presupuesto provincial, y explicó en ese sentido que si un empleado estatal gana 1.000 pesos, 420 pone el petróleo, porque “no es que nacimos de un huevo o alguien inexistente llena la cuenta corriente de los empleados públicos”.

También comentó que de los primeros 20 aportantes a la coparticipación provincial de impuestos, 16 son operadores petroleros, por lo que enfatizó que gran parte de la vida de la provincia se solventa con aportes de la explotación de recursos naturales como el petróleo.

El más pesado de la cuadra

En su caso Buzzi indicó que ejerce el poder del Estado con total autoridad, y recordó que “cuando el más pesado de la cuadra (por Repsol), no cumplió con lo establecido en las pautas de concesión, me puse al frente para quitárselas”.

Amplió expresando que cada proyecto que esté puesto sobre la mesa tiene que abrirse plenamente y contar de qué se trata, y cuáles son los compromisos que asume para llevar adelante, y además, convencer a la comunidad y al intendente de que ese proyecto vale la pena, todo con papeles firmados, y dejando en claro qué ganará la comunidad local.

Sobre lo mismo el gobernador hizo hincapié en su autoridad para ejercer el gobierno de la provincia, y manifestó que una cosa es la autoridad y otra el autoritarismo, como también diferenció el ejercicio del poder, del apriete. “Nosotros construimos poder con diálogo”, sostuvo para añadir: “los poderosos que quieran marcar la cancha y hacer lo que se les cante, lo harán con otros, no con nosotros”.

Insistió en que es posible hacerse respetar puntualizando que “si hemos podido todos juntos quitarle una concesión a YPF, todos los otros son menos; y el que no cumpla las reglas, que sepa claramente que vamos a ir por ellos”.

Le plantearon si el plebiscito de 2003 en Esquel que se opuso a la minería aún es válido o si se debe discutir nuevamente o llamar a otra consulta, y Buzzi contestó que “esto es como la Biblia, que cada tanto surgen cosas de nuevas interpretaciones”, y dijo que el Estado provincial en el 2003 cuando la comunidad votó de manera contundente por el no a la minería, era escasamente confiable, y pidió imaginarse a la gestión gubernamental de ese año (José Luis Lizurume era el gobernador) sacándole la concesión a YPF, o poniéndoles límites a los pesados de la cuadra, y rápidamente respondió que de ninguna manera.

“Claramente estamos ante un Estado diferente, porque este gobernador y este intendente (por Williams), si no se cumple con las normas, vamos y sacamos las concesiones”, remarcó el Jefe del Estado chubutense.

El mandatario provincial resaltó la posibilidad de generar construcción de obras concretas, pero aseguró que “lo más importante es construir un país con un destino común. Lo más profundo que nos ha pasado en estos últimos 30 años de democracia han sido, fundamentalmente, dos cosas: primero recuperar el Estado con un poder significativo de tomar decisiones autónomas y plantarnos frente a los poderosos para ponerles límites y fijar las reglas, y quien no las respeta se va, como le pasó a Repsol. Y eso ha hecho florecer el orgullo de ser argentinos. Que quede bien claro que ejercemos el poder sin aprietes y la autoridad sin autoritarismo, pero que sepan los poderosos que con nosotros no van a poder”.

“La otra cosa que nos viene pasando”, señaló Buzzi, “es que los argentinos hemos dejado de hacernos daño entre nosotros mismos. En estos últimos años puede haber matices pero hemos dejado de construir el enemigo internamente, cosa que nos impedía construir autonomía, porque terminábamos malgastando nuestras energías. La violencia política ha desaparecido como forma de dirimir las diferencias”.

Por último Buzzi destacó la presencia de la Presidente en Bariloche para conmemorar un nuevo aniversario del 25 de mayo. “Bariloche no es nuestra provincia pero los barilochenses, los rionegrinos, son paisanos nuestros. Y Bariloche es el atributo simbólico de los patagónicos que enfrentamos el castigo de la ceniza volcánica y por eso hemos decidido, el conjunto de los gobernadores patagónicos, acompañar a la Presidenta este viernes. La visita de la Presidenta es un reconocimiento a los patagónicos que luchan contra la adversidad permanentemente, contra las distancias, contra el clima duro, por el frío, pero en definitiva, esta conmemoración del 25 de mayo sucede en nuestra tierra como reconocimiento a un año muy duro pero muy fuerte en lo social, porque todos juntos hemos podido enfrentar una circunstancia terriblemente adversa, pero a partir del trabajo, del tesón y del compromiso, los patagónicos siempre nos podemos sobreponer a la adversidad”.

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