Esta mañana, una pesada piedra, impedía que la tapa del conducto cloacal salga despedida; los desbordes líquidos, formaron riachos en todo el barrio, junto a olores nauseabundos.
La reparación de fugas de un conducto cloacal de la empresa Aysa (Aguas y Saneamientos Argentinos) –algo que demanda habitualmente unas 24 horas de tareas- y que debía realizarse el pasado viernes 30 se dilató hasta esta mañana, lo que no fue una grata noticia para los vecinos de la zona.
Los trabajos de reparación se están efectuando en la zona de Bernardo de Irigoyen y Ravelo, pero para realizarlos AYSA debió sacar de servicio la estación que bombea los líquidos cloacales al conducto mayor, por lo que, para desventura de los vecinos del Bajo Boulogne, por simple presión, se registraron desbordes cloacales por las bocas de registro en Ravelo y Blandengues, Olazábal, etc., situación que ahora comenzó a revertirse.
La situación, según las precisiones dadas por directivos de AYSA a funcionarios de la Secretaría de Obras Públicas del municipio, quedará absolutamente normalizada en las próximas horas.
Al mismo tiempo, la comuna se apresta a realizar un amplio operativo de limpieza en toda la zona.
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