Fueron instaladas las alarmas comunitarias

El nuevo sistema de alarmas comunitarias ya está instalado en Villa Smithfield y barrio CAP, tal cual lo anunciaron los vecinos hace un mes. Según informaron desde la sociedad de fomento, el proveedor ha finalizado la instalación de los equipos y actualmente se están realizando las pruebas de funcionamiento necesarias antes de la puesta en marcha definitiva.
Por tal razón, el próximo sábado 5 de noviembre, a las 9 horas, todos los vecinos se reunirán en la Casona de Smithfield para capacitarse en el uso de los equipos y distribuir los controles remotos.

La capacitación constará de dos partes; la primera a cargo del proveedor de los equipos y de un miembro de la sociedad de fomento, quienes explicarán cómo funciona el sistema. En tanto el segundo encuentro estará a cargo de miembros de la Dirección de Prevención Urbana (DPU), en la que se capacitará a los vecinos sobre cómo actuar preventivamente ante situaciones que comprometan su seguridad.

Este proyecto, del que no existen antecedentes en la zona, contó con el apoyo financiero del municipio local a través de las “Jornadas de Trabajo Solidario” y es financiado, además, con el aporte de la sociedad de fomento y sus vecinos. Es más, representa un gran esfuerzo logístico y de organización para la sociedad de fomento y para los vecinos, quienes en buen número han solicitado su adhesión al sistema.

Las alarmas comunitarias son un sistema de prevención que consisten en sirenas colocadas en los postes de luz de las calles y que pueden ser accionadas por los vecinos a través de un control remoto ante cualquier situación de peligro detectado.

El sistema contempla la instalación de un display o visor que indica la zona y el control remoto que disparó la alarma. Estos controles remotos son tipo “llaveros” y serán entregados a todos los participantes del sistema. Los mismos, por su tamaño, pueden ser llevados cómodamente en el bolsillo, cartera o bien en el automóvil y cada participante puede tener más de un control remoto según sus necesidades.

Cada central de alarma admite hasta 250 controles remotos y cada uno de los controles remotos garantiza un alcance mínimo de 50 metros y un máximo de 200 metros; dependiendo de la ubicación de la central y el entorno, permitiendo grandes áreas de cobertura.

En tanto, en este caso la Dirección de Prevención Urbana (DPU) y la Policía tendrán una memoria en cada una de las dependencias que permitirá identificar cuál fue el control remoto activado, dando así información vital al organismo de seguridad para asistir rápidamente al lugar del hecho. Además tiene una función de memoria que almacena y muestra en pantalla los últimos 50 registros de remotos activados, lo cual permite hacer estadísticas y controles sobre el incorrecto uso del sistema. El sistema es “escalable”, lo que posibilita ir adicionando áreas de cobertura y funcionalidad en diferente etapas del proyecto.

Como han reiterado en otras oportunidades, el sistema es de uso preventivo y requiere, para que sea exitoso, de la participación solidaria de los vecinos.

En caso de una situación de inseguridad, los frentistas deberán llamar a la Policía en primer lugar, al 911, o bien a la DPU, 442288. O, en caso de tenerlo, al número directo del patrullero encargado del recorrido de su cuadra. Además, consideran que es un buen aporte llamar a familiares, vecinos o a personas de confianza que, llegado el caso, también puedan dar aviso a la policía. El sistema puede activarse desde el interior de una vivienda, no es necesario exponerse. Debido al alcance de los controles remotos es probable que se active más de un equipo cuando un vecino accione el control remoto ya que cualquier control remoto podrá activar cualquiera de los sistemas instalados en todo el barrio.

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