Cronología de un conflicto que tuvo como rehenes a los usuarios del servicio
2011
7 de diciembre de 2011. La vicejefa del gobierno porteño, María Eugenia Vidal, pide retomar las negociaciones por el traspaso, que habían quedado truncas por dos problemas principales: los plazos (Cristina Kirchner propuso mantener el subsidio por un año en partes iguales, pero Macri quiere extenderlo hasta 2012) y el financiamiento (la Ciudad quiere que se comparta un endeudamiento por 1000 millones de dólares en ocho años para realizar mejoras).
27 de diciembre de 2011 . Macri reitera que la ciudad tiene vocación para hacerse cargo de la gestión del subte, pero insiste en un "cronograma razonable" de traspaso, que contemple un mejor servicio para la gente. Su llamado tiene lugar a cuatro días de enero, mes que la Casa Rosada fijó como fecha de transferencia.
29 de diciembre de 2011. Cristina Kirchner desoye el pedido de Macri y le solicita que haga "un esfuercito" para terminar con "la bendita transferencia". "Estoy dispuesta a hacerme cargo de todo, pero me parece que todo es mucho", dice la mandataria durante un acto.
2012
3 de enero de 2012. Después de una extensa controversia, la Nación y la Ciudad llegan a un acuerdo y firman el acta de transferencia que determina una transición de 90 días. Pese a que las especulaciones crecen, el posible aumento del boleto tras la quita de subsidios es todavía un misterio.
7 de enero de 2012. Tras idas y venidas, el gobierno porteño aplica una suba del 127% en el precio del pasaje, que pasó a costar de 1,10 a 2,50 pesos. En el día de su debut, el servicio funcionó sin sobresaltos, aunque no faltaron las quejas por parte de los pasajeros y las protestas de los metrodelegados que en algunas estaciones levantaron los molinetes.
27 de enero de 2012. Una nueva disputa se suma a los cruces entre ambas carteras cuando la ministra de Seguridad de la Nación, Nilda Garré, confirma a su par, Guillermo Montenegro, el retiro de la custodia que ejerce la Federal en más de 70 estaciones de subte. La noticia no causa sorpresas, pero Montenegro busca ganar tiempo y pide una prórroga para encontrar la forma de reemplazar a esa fuerza.
Foto: LA NACION
14 de febrero de 2012. Macri condiciona el traspaso a que "exista buena fe y vocación de trabajar en equipo con el gobierno nacional. "Yo siempre lo he dicho: en estos 90 días se va a decidir si el traspaso se puede dar o no. Puede ser que nunca se dé", advierte.
La reacción del Gobierno no tarda en llegar. Fue el entonces secretario de Transporte de la Nación, Juan Pablo Schiavi, quien se encarga de responder a los dichos del jefe de la Ciudad: "Uno no puede jugar con la gente", desliza tras asegurar que Macri carece de palabra y de le coherencia.
29 de febrero de 2012. "De ninguna manera vamos a recibir un servicio que es propio de la jurisdicción de la ciudad", enfatiza el ministro de Planificación, Julio De Vido, frente a las dudas de Macri sobre el traspaso.
13 de marzo de 2012. Luego de la firma de un dictamen, comienza a avanzar en el Senado el proyecto de ley del kirchnerismo que convalida el traspaso de los subterráneos a la órbita de la ciudad.
Zaffaroni advierte que podría intervenir la Corte en el conflicto.
16 de marzo de 2012: Macri posterga la intervención de la Legislatura porteña en el conflicto. Especula con enviar un proyecto de rechazo al traspaso sin recursos financieros para "equilibrar" la segura victoria que el Gobierno tendrá en el Congreso.
22 de marzo de 2012: El Senado avala el traspaso del subte y lo giró a Diputados
28 de marzo de 2012: El macrismo fracasa en su intento de consensuar en la Legislatura porteña un proyecto de declaración que rechace el traspaso de los subtes, el Premetro y 33 líneas de colectivos sin recursos económicos.
29 de marzo de 2012: Se aprueba la ley de traspaso del subte con 162 votos a favor frente a 54 en contra y 18 abstenciones.
"En estos términos no va a haber traspaso del subte", responde Macri a la aprobación de le ley. Pide que el traspaso se haga con recursos y a la vez reclama el juego, el puerto y la seguridad.
"Macri le falta el respeto al Congreso y a la democracia", señala el Gobierno, en boca del ministro de Planificación Federal, Julio De Vido.





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