El neuquino Julio Fuentes asumió la secretaría general del Consejo Directivo Nacional de ATE, y en su discurso de asunción recordó cuando estuvo detenido en una comisaría de la capital neuquina.
“Realmente fue una cosa muy fuerte y tremenda. Nosotros no los veíamos, pero los podíamos sentir. Podíamos sentir los bombos y su aliento permanente”, aseguró.
Fuentes asumió en un acto realizado el lunes en el anfiteatro Eva Perón del gremio, en Buenos Aires. “Más de medio millar de compañeros colmaban las instalaciones del recinto”, informó el hermano del dirigente, Darío.
Los diplomas para las nuevas autoridades electas, refrendadas por el titular de la Junta Electoral Nacional Rodolfo Córdoba, junto con los secretarios José Luis Paparone y Verónica Mouján fueron entregadas y dieron paso a los discursos.
Hablaron Pablo Micheli, secretario general saliente, el presidente del Centro Nacional de Jubilados, José Pérez, y Lidia Meza que lo secundará en su conducción.
Fuentes anunció como uno de los ejes de su gestión la “necesidad” de instalar a ATE en las más de 2.200 municipalidades de todo el país.
“Hace unos años estábamos en 300, tal vez 400 y hoy estamos presentes en 720 municipalidades”, dijo el dirigente, quien además sostuvo que “para crecer necesitamos que cada uno de nosotros seamos como eran estos compañeros en el ’86 y en el ’87. Hay que ir a hablar con los dirigentes de los gremios municipales pidiendo que se incorporen y que vengan con nosotros, pero paralelamente hay que ir a hablar a las asambleas, hay que ir a debatir a los corralones y a los palacios municipales para incorporar a ese millón y medio de compañeros que son clave para el tiempo que viene”.

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