El siniestro ocurrió en Santa Lucía. Las llamas, que se originaron en una habitación ubicada en la parte trasera de la vivienda, arrasaron con muebles, ropas, calzados y otros aparatos. Un bombero voluntario cayó y se fracturó una pierna.
Eduardo Bellido, su esposa y su hija de 9 años, se ausentaron de la vivienda, el viernes, alrededor de las 16.00 y regresaron pasadas las 22.30. El jefe de hogar, por estos días se encuentra sumido en la actividad política y junto a otros vecinos se dedica a caminar distintos barrios y a visitar a la gente porque aspira a ser concejal de Santa Lucía acompañando a Luis Martinazzo. Su señora es docente desde hace 20 años y actualmente se desempeña en la Escuela Necochea por lo que también había salido el viernes. Debido a sus tareas, el matrimonio volvió a su casa ubicada en calle Pueyrredón al 191 norte antes de 25 de Mayo, Santa Lucía cuando ya era de noche. “Yo estaba pasando una lista de fiscales en la computadora cuando le pedía mi hija que fuera a ver los cuatro gatitos que habían nacido dos días antes y estaban gritando. Los animales estaban en una habitación de atrás justo al lado de donde su dormitorio. La nena fue y al abrir la puerta salió el fuego”, explicó Bellido. Las llamas habían alcanzado una altura de casi dos metros y el hombre atinó a sacar a Yanella hacia afuera al tiempo que le gritó a Adriana, su esposa, que saliera del baño donde se estaba duchando. “Luego como pude corrí y corté la electricidad, empujé la camioneta hacia la calle de modo que la gente de diera cuenta que estábamos en peligro para que nos ayudaran. Mis vecinos llegaron. Unos llamaron a los bomberos, otros cortaron el gas y otros traían agua para echar al fuego. Me ayudaron mucho pero las llamas se desataron con todo y quemaron muchas cosas. Alcancé a salvar uno de los lavarropas, una impresora y un freezer”, contó ayer el secretario general de CTA, de la delegación departamental. Bellido destacó el trabajo de los bomberos de la Policía y de los del destacamento voluntario de Santa Lucía, quienes trabajaron arduamente para sofocar el siniestro. “Lamentó que uno de los bomberos, se haya caído en la oscuridad y se haya fracturado”, sostuvo el damnificado. El jefe de la dotación de los bomberos de Santa Lucía, Enrique Molina (48), cayó abruptamente desde una pared y se quebró la tibia y el peroné de una de sus piernas. El efectivo fue atendido y luego derivado a su casa, dijeron sus compañeros. Sobre las causas del incendio, Bellido no tenía una explicación certera por lo que espera las pericias. “No fumo, no usamos vela, no se registró ninguna baja de tensión en la electricidad. Realmente no sé qué pudo ocasionarlo pero no descarto nada”, afirmó. El dueño de casa lamentó todo lo sucedido dado que perdió 2.000 pesos que guardaba en un libro que se quemó, la muerte de los gatitos siameses de su hija y la destrucción del material didáctico de su señora como así también la caída del techo y la inutilidad de las paredes de su casa.
Comentá la nota