Muchos fueron de vacaciones a Bolivia y hoy cumplen 6 días atrapados por el bloqueo en ruta del vecino país.
En la frontera crece la tensión de los salteños por falta de recursos
El jueves de la semana pasada comenzó en el sureño departamento de Tarija el paro cívico más importantes desde que asumió el presidente boliviano Evo Morales. La medida encabezada por transportistas, comerciantes y hasta el mismo gobierno departamental del vecino país mantiene paralizada a toda la región, en la frontera con Salta.
Toda Tarija está paralizada y muchos son los salteños que permanecen varados en el lado boliviano. Según el diario chapaco El País, al menos una docena de vecinos de esta provincia se acercaron al Comité Cívico de Tarija el domingo pasado para pedir información sobre la habilitación de las rutas. No escucharon la respuesta que esperaban.
La desinformación es total y ni el consulado argentino en esa ciudad brinda datos u opciones para el regreso a los argentinos varados.
Desde la mañana del jueves está paralizada la ciudad. Taxis, colectivos y minibuses, quedaron estacionados en las principales avenidas y rotondas de la ciudad. Solo las motos pueden circular.
Todo el comercio y hasta el gigantesco mercado campesino quedó inmovilizado por la medida de fuerza que hoy va por el sexto día. Recorrer los 190 kilómetros hasta la fronteriza ciudad de Bermejo es imposible.
En la ruta, el principal bloqueo está a solo 10 kilómetros en el paraje denominado “las trancas de la ciudad”. Luego están los cortes de los campesinos que están dispersos hasta el paraje La Mamora.
La situación
En ese contexto salieron los aprovechadores. A muchos de los salteños ya les comenzó a faltar el dinero y mucha gente comenzó a dormir en los andenes de la terminal de colectivos.
El jefe de la Oficina de Tránsito de la estación terminal, Juvenal Ossio, dijo que se están encargando de resguardar a la gente de ilícitos en inmediaciones de ese predio, mientras las víctimas de este extenso paro esperan una resolución definitiva al conflicto.
En las casas de cambio de la ciudad que abren aún desafiando la represalia de los huelguistas cambian los pesos argentinos por bolivianos a 1,36. Hasta el miércoles se podía conseguir hasta 1,39.
Para los más audaces, cruzar por la noche es la opción peligrosa. Hay que conseguir algún transporte hasta el corte de las trancas, cruzar a pie y rogar que algún taxista se anime a transitar la ruta.
Abusos
En tiempos normales un pasaje desde Bermejo a Tarija se puede conseguir por hasta 20 pesos bolivianos. Hoy, desde o hasta las trancas cuesta 100 de la misma moneda.
En la misma ciudad, un taxi desde el centro hasta la terminal, antes del paro, cobraba 1,50 bolivianos; durante el bloqueo se paga hasta 15 bolivianos.
Los que no tienen posibilidad de pasar son los que fueron en automóviles particulares ya que para atravesar los piquetes es necesario conocer muy bien los caminos alternativos.
Así las cosas, los presupuestos de los salteños varados en Tarija quedaron cortos en poco tiempo. El Consulado no da soluciones y el Comité Cívico amenaza con extender aún más la medida de fuerza.

Comentá la nota