Es la estimación del sindicato local de la carne, que reclama una agilización de los subsidios nacionales prometidos en abril. Deberían llegar $ 200 mil mensuales. Piden una solución de fondo para el sector
La caída en la faena por la brusca disminución en la oferta de animales generó recortes de horas trabajadas y en algunos casos suspensiones y la negociación de retiros voluntarios.
En la zona de Río Cuarto, el Sindicato de la Carne, que conduce Armando Sagripanti, confirmó ayer que hay unos 300 puestos laborales que tuvieron algún perjuicio por la merma en la actividad.
“Estimamos que ya hay casi 300 compañeros que tienen jornadas laborales reducidas. Lo que reclamamos es que la Nación finalmente cumpla con el envío de los subsidios prometidos desde el 14 de abril”, destacó el dirigente gremial.
Los subsidios que el sindicato reclama pretenden al menos garantizar un cobro de 200 horas mensuales de trabajo a los operarios. Por convenio, la industria debe abonar un mínimo de 140 horas y con el aporte nacional se completarían las 60 horas restantes.
Según explicó Sagripanti, a cada uno de los trabajadores le debería llegar unos $ 720 mensuales en carácter de subsidio, “pero según nos informaron, ese monto sería de algo más de $ 600 finalmente”. Según esas cifras, los trabajadores de la zona deberían distribuirse unos $ 200 mil mensuales.
“La situación es muy crítica y vemos que en vez de mejorar, va empeorando. Como ocurrió con los discursos de la inauguración de la Sociedad Rural de Palermo que no ayudan en nada. Al contrario. Hay que saber que en el país hay entre 8 y 10 mil fuentes laborales afectadas por esta situación. No es poco”, indicó Sagripanti antes de destacar que “en el caso del Frigorífico Río Cuarto hace dos años que comenzó la caída por el cierre de las exportaciones y ahora la falta de ganado”, indicó.
El gremialista remarcó además que “esta situación no es pasajera y en el mejor de los casos llevará entre tres y cinco años recuperar la actividad siempre y cuando se comiencen a tomar las medidas adecuadas”.
La situación de los frigoríficos se agudizó a partir de este año, aunque muchos ya habían advertido antes que el alto consumo de carne en el mercado interno y la falta de incentivos a la producción estaba llevando a una ruptura del equilibrio entre la oferta y la demanda. A ese panorama se sumó el cierre de las exportaciones, que desalentó aún más la producción, el avance de la soja por su mayor rentabilidad y menor dificultad y, por último, una mejora de los precios del ganado que en algunos casos operó como estímulo de retención. La conclusión fue una abrupta caída en la oferta de animales en el mercado que derivó en una reducción de los niveles de faena. A partir de ese momento los frigoríficos de la provincia comenzaron a negociar con sus trabajadores y el sindicato para encontrar una salida. En algunos casos se optó por un recorte en la jornada laboral, en la eliminación de días de faena y hasta retiros voluntarios.
El Gobierno de la provincia, ante el agravamiento de la situación, comenzó a impulsar la conformación de un comité de crisis que estará integrado por la industria, el sindicato y los funcionarios de la cartera de Trabajo y de Agricultura. La idea no es sólo monitorear la evolución de la problemática, sino también buscar agilizar los subsidios que desde hace tres meses esperan los trabajadores.
Los productores, por su parte, destacaron que esto no es pasajero y que pese a la recuperación del precio del ganado, la oferta no mejorará por ese solo incentivo. Reclaman mayor previsibilidad, liberación de los mercados y de las exportaciones.
Asalariados indigentes
“Creemos que el Gobierno nacional debe tomar cartas urgente en el asunto. No sé si la señora Presidenta está mal asesorada o qué, pero acá hacen falta soluciones rápidas porque cada día está peor. Hoy, los trabajadores son indigentes con su salario”, enfatizó Sagripanti.
Pero la situación en Córdoba se repite también en provincias como Santa Fe y Buenos Aires. La semana pasada algunos trabajadores del sector salieron a las rutas para protestar y no se descarta que la Federación de Sindicatos de la Carne lance medidas a nivel nacional.
“Esperamos que el Gobierno recapacite y tome las medidas necesarias para revertir esta situación antes que sea demasiado tarde”, concluyó Sagripanti.
Exportadores, hasta un 50% de caída
El gerente comercial del frigorífico Logros de Río Segundo, Mariano Grimaldi, señaló que "el mercado de exportación está regulado; hoy existe un cupo de menos de 20 mil toneladas, que es lo que se está manejando de acuerdo a las plantas".
-¿Ese cupo guarda relación con lo exportado años atrás?
-No; acá se tomó aproximadamente un 50% de lo que se venía exportando antes.
-¿Y cómo se paran ante una caída tan importante en las ventas?
-Es muy complejo; con la merma del negocio, la baja del stock ganadero y toda esta cuestión. Nosotros estamos entre un 50 y 60 por ciento de lo que trabajábamos antes.
-Y no es un problema coyuntural.
-No, porque en el medio está el tema de stock ganadero. Está todo muy tranquilo y el mercado internacional tampoco está muy demandante de carne; está quieto y, obviamente, que el Estado regula. Está tratando que primero haya carne acá.
-¿Esta situación afecta el cumplimiento de la cuota Hilton?
-La cuota Hilton ahora se está cumpliendo. Todo lo que va de la cuota nueva, que comenzó en junio y julio, está saliendo. Eso no está suspendido, lo que está más restringido es la exportación a terceros países.
-¿Qué mercados internacionales siguen demandantes?
-Chile y Rusia, pero también hay otros países que están demandando; pero en estos momentos, con la suba del costo interno que ha tenido la Argentina por la cuestión laboral, insumos, combustibles, sumado a que nosotros para exportar carne tenemos una retención del 15%, es que el negocio es deficitario.
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