De Frigerio a Cristina, Pérez tuvo su semana "soñada"

De Frigerio a Cristina, Pérez tuvo su semana "soñada"
En su debut, el Gobernador anunció la renuncia del jefe de Irrigación. Luego, tendió puentes con la oposición, llevó a sus ministros a un basural y recibió a la Presidenta.
A los primeros cien días de cada gobernador se los conoce como la "luna de miel". El entusiasmo y la energía puesta en la gestión son indicios de ese pacto tácito con los grupos de presión. En este contexto, Francisco Pérez ha puesto, según dice su entorno, "toda la carne en el asador". Sin embargo, el ex ministro de Infraestructura no quiere quedar como el entusiasta "pasivo" de los primeros meses, sino como el gobernador que gestionó desde la asunción. Con esa bandera, Pérez arrancó y cerró la primera semana de administración.

La renuncia del superintendente del Departamento General de Irrigación, Eduardo Frigerio, y la visita de Cristina Fernández, marcaron el inicio y el final de una semana de alto impacto. Pero nada de esto fue casual: el mandatario venía preparando el terreno para que sus primeros cinco días de actividad oficial no pasaran desapercibidos.

Así, el lunes a primera hora, junto a su secretario coordinador de gabinete, Eduardo Bauzá, y a su ministro de Trabajo, Justicia y Gobierno, Félix González, anunció que el cuestionado titular de Irrigación había presentado la renuncia. No fue un gesto improvisado de Frigerio sino una negociación que comenzó a gestarse antes de la asunción del nuevo gobernador.

"Paco tenía el tema en mente y ya lo había cerrado", explicaron desde su entorno. Sin embargo, apretó los dientes, se mordió la lengua y contuvo la ansiedad de contar la buena nueva hasta el primer día hábil de su primera semana, cuando él mismo convocó a los periodistas a la esperada conferencia de prensa.

"La noticia no tenía que pasar desapercibida y nada mejor que arrancar la nueva gestión diciendo ?aquí estoy yo'", agregaron sus allegados. Además de Frigerio, renunció Jorge Villalón, hombre de confianza del operador justicialista y conductor del sector azul del PJ local, Juan Carlos Mazzón.

De esta manera, el primer anuncio de Pérez se hizo en sintonía con lo que venía adelantando con sutileza y en voz baja antes de asumir: "Estoy dispuesto a tomar decisiones políticas; soy consciente de que el líder se construye".

El segundo día continuó con sus incesantes apariciones en las asunciones de los intendentes oficialistas y opositores. Así se mantuvo hasta el miércoles. Durante estos tres días, Pérez mandó un claro mensaje a la oposición al mostrarse con el intendente de Godoy Cruz y líder del radicalismo mendocino, Alfredo Cornejo. "El Gobernador quiere tender puentes y lo hace al ritmo de una hormiga", analizaron desde la oposición.

Mayor impacto generó cuando el jueves, el sucesor de Jaque cumplió una promesa que adelantó a Los Andes: la visita al basural El Pozo del Barrio Campo Papa de Godoy Cruz. Codo a codo, Pérez y Cornejo posaron juntos otra vez para las fotos, tomaron mates y rieron cual aliados mientras recorrían el basural. Con previo malestar de los trabajadores de la zona, el mandatario llegó junto a su gabinete y enfrentó los reclamos. La frase de Pérez ?no venimos a poner la cara sino la espalda' tranquilizó las aguas y la máxima autoridad provincial pasó con éxito el primer contacto cara a cara con la gente.

Pero esto no fue todo, el jueves el Gobernador partió a San Rafael para esperar lo que se convirtió en la frutilla de una semana de impacto. La visita de la Presidenta al departamento que conduce Emir Félix tuvo el efecto que el mandatario ansiaba para empezar su administración con laureles. Esto es porque, para sorpresa de todos, Cristina se mostró como no lo había hecho en los cuatro años de la gestión anterior: rompió el protocolo, inauguró todo tipo de obras en casi cuatro horas de visita y dio dos discursos de alto contenido político.

"Significó la reconciliación con la provincia y la apertura de una nueva etapa con el gobierno provincial", dijeron desde el círculo íntimo de Pérez, tras un balance de la primera semana que se hizo durante una reunión de gabinete ayer, que constituye también una muestra del estilo que Pérez pretende imprimir a su gestión.

Así, el nuevo Ejecutivo aspira a evitar la "mala racha" que tuvo el ex gobernador Celso Jaque al arrancar su gestión: la indefinición de su gabinete hasta último momento por falta de candidatos y la presión de cumplir con la polémica promesa de bajar 7 mil delitos en seis meses. Para esto último, el ex gobernador nombró a un equipo demócrata al frente de Seguridad, que le generó más inconvenientes políticos. Como si fuera poco, aceptó el cambio de horario dispuesto por la Nación que trajo aparejado un creciente malestar social.

El compromiso de Pérez para esta semana es mantener el ritmo y la intensidad de los primeros días, aunque no sea con hechos concretos. Para el lunes ya agendó un encuentro con legisladores nacionales y ordenó a sus funcionarios que establezcan contacto con los 18 intendentes y con los funcionarios nacionales de sus áreas.

Comentá la nota