La ex Fricader padece los efectos de la sequía

Disminuyó la cantidad de cabezas faenadas por mes. Necesitan obras
ROCA (AR).- Un imprevisto descenso en el faenamiento de animales en los últimos meses, producto de las sequías en un vasto territorio de la región de la Patagonia, puso a los integrantes de la cooperativa J.J. Gómez (ex Fricader) frente a un delicado panorama financiero.

Ahora, la posibilidad concreta de obtener un permiso del Senasa para poder operar con hacienda proveniente de otras provincias asoma como una de las posibilidades concretas para mejorar las perspectivas, aunque previamente se deberán realizar mejoras en sus instalaciones por un monto que ronda los 150.000 pesos.

El presidente de la cooperativa Felipe Gerbán, reconoció que la situación "no es buena". El punto más complicado es que hasta sólo hace algunos meses la planta ubicada en J. J. Gómez faenaba cerca de 1.600 animales por mes.

Pero el impacto que generó en el campo la sequía también derivó en un descenso inesperado de esta actividad por lo que actualmente apenas se logra superar las 500 cabezas. "Estamos tratando de mantenernos con otra carnicería que abrimos y ahí estamos depositando nuestras esperanzas", comentó el dirigente.

De otras provincias

Desde la semana pasada y a partir de una serie de gestiones que iniciaron ante las principales autoridades del Senasa, el objetivo está puesto en obtener una licencia que les permita faenar hacienda proveniente de otras provincias.

"Esto permitiría a muchos frigoríficos ahorrar costos ya que se podría trabajar con animales que llegan por ejemplo desde la provincia de Buenos Aires o de La Pampa", comentó el dirigente, quien aseguró que las gestiones se están llevando adelante con el respaldo de las autoridades de la comuna.

Es más, en los próximos días se podría realizar una visita a la planta para evaluar las características y los trabajos que se deben realizar para obtener el permiso federal.

Gerbán destacó que no cuentan con los fondos necesarios para asumir en una sola etapa todas las obras. Es por eso que tienen previsto organizar un plan de trabajo para poder presentar a las autoridades del Senasa y de esa manera comenzar a desarrollar actividades de manera paulatina en la planta.

"En caso de lograrlo podríamos sumar por lo menos entre 25 y 30 personas ya que el trabajo se multiplicaría", dijo Gerbán, quien aseguró que a pesar de la crisis, unas 36 familias de Gómez viven y dependen de la cooperativa.

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