Friar - Frigochaco dará trabajo a 200 obreros

A contramarcha del mercado cárnico, una fuerte apuesta empresaria acompañada por el gobierno provincial logró reabrir ayer un frigorífico en Tirol con capacidad para exportar en poco tiempo.

La planta de Friar-Frigochaco, que demandó una millonaria inversión para reactivarla, empleará en una primera etapa a 100 empleados y otros 100 serán incorporados cuando comience a comercializar con los países vecinos.

El acto formal comenzó cerca de las 8,30 con la presencia del gobernador Jorge Capitanich, el ministro de Economía, Eduardo Aguilar, la cúpula del grupo Friar Vicentín, el titular de Friar-Toba, Alberto Schiffo y otros funcionarios provinciales.

A poco de arribar a la planta el gobernador inspeccionó la zona de faena y las cámaras frigoríficas. El personal explicó rápidamente el proceso de producción desde los corrales hasta el empaque.

Minutos después el arzobispo de Resistencia, Fabriciano Sigampa, bendijo las instalaciones destacando “el aporte de capital y de trabajo” para que el frigorífico cumpla con un importante fin social: llevar los “alimentos a la mesa de los chaqueños”.

Más inversiones

Por su parte, Capitanich, aprovechó la ocasión para anunciar la constitución un fondo especial que se usará para retener “300 mil terneras, fundamental para poder incrementar los rodeos chaqueños y cumplir la meta de llegar a las 5 millones de cabezas de ganado en 2015”.

Buscamos “convertir nuestra producción agrícola en carne, y dentro de la carne todo el proceso de agregación de valor. Incluye el engorde a corral, la terminación, el proceso de retención de terneras, es decir generar las condiciones para incrementar el stock de ganado bovino, nosotros tenemos actualmente casi 3 millones de cabeza de ganado y nuestra meta hacia el 2015, es de 5 millones, pero a su vez con un incremento importante de la superficie agrícola”.

Detalló que la inversión, entre la planta reabierta y el frigorífico Toba, llega a casi cuatro millones de dólares y comentó que cuando el complejo funcione en plenitud implicará entre ambas plantas cerca de 500 empleos formales con el consiguiente efecto multiplicador para la industria frigorífica.

Agregó que “hay otras inversiones como Insuga para producir harina de hueso y grasa bobina”, la posibilidad de generar las condiciones de la industria del cuero y del calzado, “seria para nosotros un motivo de enrome satisfacción”.

En tanto, mencionó que el desplazamiento de la ganadería hacia el norte del país es una enorme posibilidad para el Chaco, una de las pocas provincias de la región que tienen frigoríficos en funcionamiento.

En contra de la corriente

Por otra parte, Alberto Schiffo, destacó que “en contra de lo que está pasando en el país reabrimos un frigorífico que hace más de 14 años está inactivo, hace unos 5 años nos hicimos cargo de la planta, usamos exclusivamente las instalaciones para frío y hoy retomamos la actividad”.

“Las autoridades son muy celosas para entregar los Roe rojos (habilitación para poder exportar carne) y hay poca hacienda. El valor del novillo pesado no se condice con lo que se está pagando en el exterior”, agregó.

“El consumo nacional ha bajado mucho, a 55 kilos per cápita, sobre todo en nuestra zona. Estimamos que vendrán dos años muy duros, hoy hay 10.000 o 15.000 trabajadores de la carne en la calle y 20 plantas para exportar cerradas”, subrayó.

“Nosotros apostamos porque vemos la luz al final del túnel, acá a dos años el stock ganadero debe estar recompuesto y la industria exportadora volverá a ser lo que era hace unos años atrás”, indicó.

Capacidad productiva

La empresa con esta inversión trabajará con 6.000 cabezas bovinas mensuales y 70.000 anuales lo que producirá aproximadamente 1.500.000 kilogramos de carne al mes y 18.000.000 al año.

Tiene asignada una cuota Hilton, de 1.500 toneladas anuales y además, exporta 1.300 toneladas mensuales de otros cortes a países de Europa y Latinoamérica.

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