Tal vez no corresponda catalogarse como una victoria porque careció de un derrotado en competencia y confrontación abierta, pero fue una victoria en tanto obtuvo el éxito deseado, que no pasó tanto por ungir con holgura a José Luis Freyre como nuevo presidente del Partido Justicialista de la provincia de Santa Fe, sino en haber hecho confluir a todos los sectores internos detrás de su propuesta
A Freyre, intendente de Venado Tuerto (reelecto con el 70 por ciento de los votos), lo secundan Roberto Mirabella, como vicepresidente; Stella Maris Clérici, vicepresidenta primera; Alejandro Rossi, vicepresidente segundo; Carlos Bermúdez, secretario general; Silvia De Césaris, prosecretaria; Alejandro Ramos, secretario de organización y Pedro González como prosecretario de organización, en los primeros puestos de la grilla de conducción provincial, que tiene 66 cargos.
A las 24 del viernes cerró el plazo para inscribir listas para las elecciones convocadas originalmente para el 27 de mayo, que ahora no hará falta realizar. Si bien Freyre, el nombre que lanzó al ruedo Agustín Rossi, llegaba como primus inter pares (su postulación se había ido afirmando al pasar la prueba de la exposición pública en las revueltas aguas del peronismo provincial) no se sabía si tendría oposición y si llegaba como único y si esa supremacía representaría una unidad partidaria extendida. Ese fue el triunfo que logró el sector de Rossi, que además, con Eduardo Toniolli retiene la conducción de la departamental Rosario. Toniolli reemplazara en el puesto a Luis Rubeo, actual presidente de la Cámara de Diputados, y el rossismo tiene notoria mayoría en la conducción rosarina.
Unidad en tercios. En cambio, la departamental La Capital quedó dividida en tercios. Allí el rossismo comparte los espacios con los sectores que conducen Jorge Obeid y Alberto Maguid. Estos dos últimos resultaron claves en las negociaciones (Obeid y Rossi mantuvieron línea abierta el viernes casi todo día) para sellar la unidad. Un objetivo detrás del que el ex gobernador vino trabajando en los últimos seis meses y que, tal como resultó, le permitió revestir de cierta épica su retorno al partido.
La conducción que concluye, conducida por Ricardo Spinozzi y Jorge Fernández, no tuvo un solo miembro enrolado en las filas obeidistas.
Producto de las recriminaciones por la derogación de la ley de lemas y la derrota del PJ, éstos se retiraron y se negaron a integrar la conducción partidaria, que quedó repartida en partes casi iguales entre kirchernistas (rossistas) y reutemistas.
Obeid fue uno de los contentos de ayer. "No vamos a decir que inventamos el agujero al mate, pero sí nos enorgullecemos de haber aportado a la unidad", dijo el ex mandatario, quien se quedó con la conducción de la departamental capitalina poniendo al dirigente José Angel, ubicó en la conducción a sus principales espadas (Mario Lacava, Alejandra Obeid y Juan Carlos Forconi) y encabeza la lista de congresales provinciales por su departamento, seguido del mítico dirigente de UPCN Alberto Maguid, quien a su vez puso a su diputada estrella, Silvia De Césaris, en los primeros cargos de mesa provincial.
No menos conforme habría quedado el rafaelino Omar Perotti. Casi todas sus pretensiones habrían sido satisfechas a lo largo de las negociaciones. A él responden el vicepresidente Mirabella y también propuso a Bermúdez como secretario general; otros lugares, incluyendo el suyo propio como segundo congresal nacional detrás de Agustín Rossi.
Si el sino de este armado es que por primera vez en casi dos décadas el reutemismo brilla por ausencia casi total en la conducción del peronismo santafesino, no menos llamativo fue la participación de María Eugenia Bielsa en el mismo, toda vez que la diputada no es afiliada partidaria. Una "incomodidad" que no pocos dirigentes se encargaron de subrayar a la prensa a lo largo de los conciliábulos. Pero la cuestión estuvo lejos de abatir a la voluntariosa ex vicegobernadora y no fue óbice para que consiguiese la vicepresidencia primera, con Clerici, de la Liga de Intendentes, para sus distendidas huestes.
Freyre ofreció integrar a la ex diputada nacional Ana Berraute quien intentó sin conseguir avales suficientes armar una lista opositora pero ésta declinó el ofrecimiento.
"Me siento muy contento con que el proceso de elecciones internas haya terminado con lista única y que la esté encabezando José Freyre, que es un dirigente que a mi criterio era el mejor que teníamos para conducir esta etapa. Además, un partido integrado por todos los sectores va a ser una herramienta más útil para ejercer la oposición en la provincia junto a las mayorías en las Cámaras y en sintonía con el gobierno nacional", dijo ayer un exultante Rossi a LaCapital.
"Casi diría que esto es histórico", se ufanó.










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