El grupo de autoconvocados ratificó ayer su desacuerdo con la manera en que se distribuyeron los gastos en la ordenanza que finalmente terminó cayendo y se expresó a favor de que la obra se pueda concretar en el corto plazo. Reconocieron responsabilidades en el fracaso del proceso y se mostraron dispuestos a participar de una nueva mesa de diálogo para poner en marcha los trabajos.
Los frentistas autoconvocados expresaron ayer públicamente su postura luego de que se conociera oficialmente la caída del proyecto, ratificando sus cuestionamientos a la manera en que se planificaron los trabajos, considerando que debían responder por cuestiones de las que debe hacerse cargo el Estado.
El encuentro se desarrolló en el corazón del microcentro, en la sala de conferencias del Hotel Toscano y fueron invitados a participar los concejales de todos los bloques, aunque asistieron únicamente los de la oposición (actuales y electos). También hubo representación del Centro Comercial en la figura de Aníbal Soffietti, gerente del Paseo del Centro.
El encargado de iniciar los pronunciamientos fue Raúl Bonino, una de las voces que más se alzaron en contra del proyecto caído. En primer lugar, reivindicó la "legitimidad" de los reclamos y el accionar de este sector. "Somos ciudadanos movilizados por un sólo interés: que la obra se haga a costos reales", manifestó.
Bonino reconoció culpabilidades en el fracaso actual de la obra pero se mostró dispuesto a iniciar un nuevo camino de diálogo considerando que es hora "de mirar hacia adelante". En este sentido, aseguró que recibió muchos llamados de gente, ajena al microcentro, que está interesada en contribuir al desarrollo de un nuevo proyecto.
"La realidad es que nos querían hacer pagar cosas que no nos correspondía. Más allá de esto, en esto hemos tenido todos una parte de culpa. Nuestra voluntad es dialoguista y lo único que queremos es que se ponga en marcha la obra y en el corto plazo", agregó.
Durante el encuentro hubo distintas intervenciones de los frentistas presentes, donde se volvió a hacer hincapié fundamentalmente en el cobro de la remodelación de los canteros como el punto de mayor desacuerdo con el proyecto elaborado por el Municipio, y pidieron que a la hora de las críticas no se incluya a los comerciantes del centro, que en su mayoría son inquilinos, y que no participan de las decisiones para las reformas.
Pero las palabras que tomaron especial protagonismo fueron las de Oscar "Pacha" Parra. En primer lugar, el empresario hotelero señaló que las adhesiones al registro de oposición podrían haber sido mayores si no fuera por el temor a "represalias", por parte de vecinos que son proveedores del Municipio o que están vinculados de otras maneras con la administración municipal.
También cargó contra el presidente del Concejo Municipal, Jorge Maina. Dijo que en las instituciones suele existir una tendencia muy "presidencialista" y en este sentido "el presidente apuró todo y nos puso a los distintos sectores a pelearnos entre sí".
También hizo referencia, como ex directivo de la entidad, al rol que desempeñó el Centro Comercial. Dijo que la institución "cumplió su rol" que fue el de que la obra se proyectara cuando "no veíamos al intendente convencido" de querer hacerlo. "El trabajo del Centro Comercial terminó ahí. Después hay que hablar con los que se deben hacer cargo de la obra. Y ahí es donde se falló", puntualizó.
De todas maneras, el empresario hotelero consideró que se trata de una obra "trascendente" que se la planteó mucho antes de que exista la posibilidad de que desembarcara un shopping, y que la ciudad necesita para seguir siendo cada día más competitiva.
Parra hizo alusión además a una cuestión que muchos consideran clave para el futuro: el recambio de nombres. Es por eso que todas las miradas estuvieron direccionadas hacia el nuevo intendente, que ayer estuvo ausente al igual que todos los concejales oficialistas, de quien esperan una señal positiva para que la posibilidad de que la obra sea replanteada siga estando abierta.

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