El freno a las importaciones golpea al comercio y a la industria

En nuestra provincia falta desde repuestos y cubiertas para autos, hasta diversos artículos para bebé. En el sector industrial no hay fábricas paralizadas pero cuesta conseguir piezas para las maquinarias que sufren desperfectos o incluso insumos de calidad que no se producen en el mercado local, sobre todo para la industria textil.
La decisión de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner de poner freno a la importación de productos, resiente la actividad tanto de los comercios riojanos como de las industrias radicadas en la provincia.

Si bien la resolución de la Casa Rosada data de hace varios meses, con el correr de los días se complica cada vez más conseguir artículos que se fabrican en el exterior y la situación se generalizó a casi todos los rubros y las actividades.

Si bien la mayoría de los empresarios y las cámaras consultadas comparten la política oficial, orientada a equilibrar la balanza comercial -es decir equipara lo que el país exporta con lo que importa-, la mayoría discute la oportunidad de hacerlo y en productos que no se fabrican en el país, por lo que la pretendida sustitución de importaciones no logra completar el objetivo.

Además hay varios sectores que miran con recelo el proceso que se viene ya que en el mes de mayo, el Ministerio de Trabajo de la Nación atenderá un nuevo llamado a paritarias para que empleados y empleadores discutan un nuevo nivel salarial, con márgenes exiguos de ambas partes.

En la faz industrial, el principal inconvenientes que tiene las plantas es conseguir respuestos para sus maquinarias.

Hasta el momento el sector más critico es el de la confección, que ya registró no solo la escasez, sino también la imposibilidad de que se la provea de algunos elementos necesarios para sostener la actividad permanente de las máquinas de coser especializadas para realizar ese trabajo.

“Hay poco y no nos están proveyendo con el mismo ritmo con el que estábamos trabajando y eso a la larga se va a dificultar”, reconoció un empresario del rubro.

Sin embargo para los industriales, la traba mas importante radica en la estabilidad del dólar, que complica la competencia y más aun pone en riesgo a las empresa que fabrican en el interior del país.

“Si seguimos así, las provincias que tenemos una industria incipiente, pero con la cual se sostiene nuestras economías regionales, vamos a tener que pedir algún tipo de consideración de las autoridades nacionales”, sostuvo un referente de UNIR.

A pesar de las controversias con los paises extranjeros que se ven afectados por la decisión unilateral del gobierno de la República Argentina, todavía ninguna firma local fue sorprendida con alguna medida o represalia de parte del país a donde ingresa sus productos.

En las producciones tradicionales, el sector olivícola es más sensible a esta medida que el vitivinícola.

Comercio

En el sector comercial los perjudicados son varios rubros. Las autopartes están atravesando una situación que no tiene precedentes porque desde hace varias décadas se manejan en un mercado “tranquilo” para la provisión de repuestos para autos.

“Los clientes son los que se molestan porque no disponen de opciones para comprar y ellos ya están acostumbrados a algunas marcas que hoy no estamos recibiendo con normalidad”, recordó un proveedor de respuestos para motos que dijo que el problema abarca desde faros hasta plásticos.

Una situación similar se vive en las casas de ventas de neumáticos, que tienen que arreglárselas con lo que consiguen en el mercado nacional. Una información que circuló el fin de semana es que tuvo que suspenderse una categoría del TN que se corre en La Rioja, porque no se garantizó la provisión de las suficientes cubiertas -Michellin- con la que corren estos autos.

“Los clientes piden lo que quieren usar y a veces no los podemos satisfacer. Tenemos trabas, porque hay cosas que directamente no entran y otras porque tardan mucho tiempo en autorizar el ingreso”, precisaron desde el sector.

Las casas de equipamientos informáticos, muy a pesar de lo que se pueda pensar están en momento complicado, pero aparentemente la situación no es tan alarmante como se supone. “Hay varias productos que se producen en el país, y con los que se pueden reemplazar marcas nacionales”, señaló el titular de una conocida firma de la ciudad.

Sin embargo, el comerciante reconoció que “la cuestión de la calidad y la durabilidad de algunos insumos, es una discusión aparte. Hay quienes se acomodan con lo que le podemos ofrecer y otros que no”.

Un inconveniente de magnitud están teniendo las casas que se dedica a productos para bebé y niños. En varios comercios confirmaron que están liquidando el stock que tienen y dan por descontado que si la situación no se revierte, habrá un problema superior para la reposición de mercaderías.

En estos comercios hay escasez de cunas bolsos o practicunas, como se las conoce, como así también de bolsos, triciclos, andadores y sillas de comer.

“Esperamos que la medida que dictó el Estado se pueda flexibilizar, porque en el país no hay capacidad para la fabricación de algunos productos, falta matricería, entre otras cosas”, señaló el titular de un conocido local céntrico que referenció a China, Italia e Inglaterra como los países de procedencia de la mayor cantidad de productos para el rubro.

“Hay cosas que la presidenta tiene que entender que no se pueden sustituir. Por ejemplo tenemos sillas de comer que se fabrican en el país, pero no tienen punto de comparación con una de tres posiciones que podemos traer de otros lugares, que además hacen punta en materia de diseño y uso de materiales que aquí no tenemos. Otro ejemplo son los triciclos, los andadores, y rodados en general”, indicó con preocupación el empresario.

En este sector había una alerta sobre la provisión de pañales, que finalmente se superó, al igual que las líneas de lactancia de algunas marcas extranjeras que son líderes en el rubro. Sin embargo accesorios tanto para mamá, como para bebé y niños, no corren la misma suerte.

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